Celofan

Escrita en: Anatomía    por: Lavanda Punk

Me duele la espalda y estoy mal sentado. Fumo. Mi ceño está fruncido pero leo y me gusta. Estoy leyendo mucho, como antes, como siempre. Los libros sin mí no sé qué harían…perdón, era al revés, ¿no?, no sé yo qué haría sin los libros. Ultimas adquisiciones: Sartre. Sartre de pie. Sartre dormido, inspirado, callado, traicionero, sagaz, Sartre.

 Mi estación de radio no funciona pero existe el CD. La música que escucho ahora es precisa. Viste que cuando la música encaja justo es como cuando amas justo y encajás, cuando comés justo y no explotás, como cuando sos justo y no pecás. +

Mi especialidad diría que está por debajo, no todos la ven pero existe. Yo soy tipo de alcantarillas y me desenvuelvo en cualquier conversación porque sí, porque no sé. Sé siempre de lo que me hablan aunque a veces me malinterpreto. Y se me vuelve a fruncir el ceño y pienso que soy chinchudo y los chinchudos van a aparte. Pero me dicen que no es eso. Que la chinche no es tal sino soledad no abrigada que se congeló (fácilmente solucionable: mucho mimo para mí).

Y así ando como siempre porque me enseñaron a seguir. Ni se me ocurre nunca, never, jamás de los jamases detener el paso…y ahora, en este tiempo, lo estoy haciendo con saltitos, a mi gusto, y por donde quiero.

En mi casa

Escrita en: Artes plásticas    por: Lavanda Punk

No iba a hacerlo pero bueno, ¿por qué no? Hablemos de pelotudeces a las 21hs. Hoy saqué dos veces a la perrita y las dos veces en mitad del viaje llovió. La primera vez corrimos juntas. En un momento yo me sentí naif (¿qué mierda es naif?). La segunda vez me sentí lo que soy. Vi una película que hace mucho estaba buscando. En realidad quería que mi novio la viera porque para mí fue increíble (en su momento) pero nunca la había logrado bajar del universo puto de películas gratis que “no son para mí” (porque la verdad es que no logro bajar una puta peli, ¿seré tan honesta?). Bueno, él pudo pero en GALLEGO. Superando ese idioma que es lindo cuando te lo susurran al oído pero terrible para los filmes, finalmente después de años volví a ver “El Señor de las moscas” (me impresionó lo mismo que aquella vez…la crueldad, por ignorancia, de los niños (y sus secuelas de por vida…esto ya es personal). Terminó la tarde, mi siesta que nunca fue y yo que doy vueltas cuando no sé qué hacer en este universo de viernes lluvioso.
No era seguro pero terminé peleando mis derechos del niño, de la mujer y todos los derechos habidos en este mundo y que hoy eran todos míos (el mundo me estaba en deuda y mi hombre se llevó todos los reclamos).
Les decía que estoy un poco menos “todo” y que recapacito a tiempo o no sé, pero después de revolear un salero termino yendo a mi tercer paseo con Mía, mi perrita audaz que siempre anda de buen ánimo, que me sigue aunque esté dormida, que me enseña y me levanta (porque ella no sabe de derechos, ni de hormonas, menos acerca de humanos neuróticos en día viernes…es como el sol, como la luna, como el mar, siempre está y hace lo suyo sin cobrar).
Volví menos todo, más tranquila, más yo en poder de mí y me fui a ver si conseguía algo “para comprar”. Algo útil y barato. No. Nada me convenció porque en realidad nunca me convence nada, sólo lo que sé que sí:

-un libro

-un buzo

-acrílicos

-bastidores

Llegamos a las 21hs de mi día de viernes, de marzo, de 5. Voy por la tercera copa de vino. Tengo muchas ganas de fumar pero dejé (tengo mil conversaciones pero ya pasé por todas ellas y la conclusión es que uno me va a llevar al resto así que no).
Quise ponerles una canción hermosa pero no logro descular como subirla en Word Press (aunque el video no me guste por ahí se las mando en Youtube) y mañana les cuento como terminó este tránsito liviano de un día pesado pero lindo (como me empieza a parecer la vida).

Escribo para sentir

Escrita en: Nutrición    por: Lavanda Punk

Escribo para sentir. Quieto. Todo está quieto. Silencio. Hay silencio a mi alrededor. Me gustaría que me coma el silencio, me trague. Silencio. Las personas que aún sin rumbo esperan, transitan…yo las valoro. Porque soy de las exigentes (sin mérito) así que bienvenido espacio de nada lleno de todo. ¿Qué hay cuando no hay rumbo, ni plan, ni horarios, ni día, ni noche, ni ritmo? ¿Cuál es la canción que acompaña la similitud aparente?

 

¿Se está haciendo algo cuando se hace nada? Los pasos son más lentos, la cabeza empieza a tener otras ideas…quiero pasar lo suficiente en este estado solitario para desembocar en mí. Como días en el desierto donde primero agrada, después desespera, después no hay salida y por último se acepta el destino de la arena que está ahí para decirnos algo ¡Caminá! Aunque todo sea igual, millas y millas de partículas iguales y tremendamente diferentes si las observás, que te ofrecen nada y te dan todas las respuestas a la vez.

 

 ¿Llego? ¿Quiero llegar?

 

 Mi resonancia magnética sale toda color verde. Mi cerebro, mi tórax, mis ideas, mis latidos, mis emociones, mi nulidad, mis “noes”, mis “sies”, mis caprichos, mis espacios, mis dudas, mis penas, mis anhelos, mi plexo solar no sale amarillo, todo verde. Mi vida es verde hoy y dice el médico (que no es médico), que no estoy enferma pero que tengo que estar muy atenta. Que hay veces en la vida que nos ponemos todos verdes para pintarnos de nuevo con lo colores que queremos y que son los que van a quedar, los nuestros. Que verde no está mal para empezar, es la esperanza, el reposo, la espera, el “no daño”, el tiempo. Que no hay medicación, ni gurúes, ni santo en esta tierra que pueda pintarnos, es un trabajo estrictamente personal. Me desea suerte y me dice que vuelva si me pongo negra.

Foto: Salvador Batalla

Foto: Salvador Batalla

Tic tac

Escrita en: Geografía    por: Lavanda Punk

Foto: Salvador Batalla

Foto: Salvador Batalla

 

¿Estaré a tiempo? ¿Hay tiempo? ¿Dónde se compra? ¿Dónde se para? Cómo se hace para que el tiempo no importe… es que tengo algunas canas, mis piernas siguen fuertes pero me hablan, mi mente pide reposo y mis años me saludan festivos porque a ellos les importa un “carajo” el tiempo, viven de otra cosa. Y de qué puedo vivir ahora que me di cuenta que “el tiempo no para” y los planes no salen siempre como fueron planeados… ¿y si hubiera planeado mi vida tal cual es, tal cual fue? Es sólo una cuestión gramatical. Hay que (de entrada) armar bien la frase y viajar.

MI VIDA TAL CUAL ES, ES

Me pongo el sol al hombro y el mundo es amarillo

Escrita en: Taller de vida    por: Lavanda Punk

Sí, lo había escuchado. Facundo Cabral era alguien pero ¿quién? Mirando un programa en Canal 7 lo descubrí. Ayer Facundo me reveló más que su identidad. Me hizo sentir que hay tantos hombres ricos en vida, llenos de anécdotas que desgarran por sencillas y sólidas. Y contaba que le fue a pedir trabajo a Perón a los 9, que la vida es un sinfín de contrates, un día no sabía dónde iba a dormir y al siguiente comía asado por alguna invitación que volaba por el aire. Contaba que aprendió a leer y a escribir porque amó las letras. Porque un Sr. Le regaló una caja llena de alfabeto en piezas de madera. Porque le dijo que las vocales solas no hacían nada. Porque le dijo que las consonantes solas no hacían nada. Porque le dijo que juntas hacían todo: “AGUA, imagínate el agua Facundito”; “PAN, imagínate el pan sobre la mesa de madera, no es hermoso”
Visitó 165 países. Conoció a Troilo, Piazzolla, Krishnamurti y a la Madre Teresa. Y que fue uno de ellos quien le enseñó a hablarse a sí mimo. A levantarse, mirarse el espejo y decirse: “Buen día Facundo. Hoy te voy a llevar a tomar un café, vas a hablar de geometría con Raulito y vas a leer más de lo de ayer…”, uno tiene que hacerse cargo de uno mismo.
Ojalá me esté cambiando el ojo. Hace unos años, no muchos, nunca hubiera apreciado una entrevista a Cabral. Ojalá, porque es todo tanto más rico cuando miramos lo inmensamente pequeño y nos metemos de lleno en cada café, en cada charla con amigos, en cada instante…y eso, se puede aprender.

Foto: Salvador Batalla

Foto: Salvador Batalla

Corazón de piedra y algodón

Escrita en: Música    por: Lavanda Punk

Viste que cuando se te endurece duele más. Viste que cuando nos volvemos piedras temblamos más, lloramos más, nos helamos en el desierto orgulloso de la aridez vincular. Un segundo antes del hielo busquemos calor.

Calor: cosita dulce que abriga el alma

¿Qué es dulce? ¿Qué da calor?

-un ramo de flores naranjas con centro marrón y pétalos perfectos

-un abrazo mientras te desarmás en una verborragia desesperada que se frena de repente al chocar el pecho del abrazador

-comprensión en dosis diarias y a tiempo

-silencio del tierno y desinteresado

-tu mano cuando me la das sin que yo la merezca

-la cama de mañana

-uno, cuando es uno

Me empieza a pasar, me pasa que siento que el tiempo no pasó, que no transcurre, que no hay tiempo.

Dedico esta canción a todas nosotras y a ustedes (una canción sin tiempo y tan temporal)

Simplemente again

Escrita en: Artes plásticas    por: Lavanda Punk
Foto: Salvador Batalla

Foto: Salvador Batalla

Misericordia. Andrés me dijo basta. La cortina del cuarto se volvió a trabar y yo me ahogo por estúpida (como demasiado rápido para ser yo).
Vamos a ir sólo porque nos lo pidió de rodillas. Sara teme todo, especialmente se teme, así que yo intento (a pesar de mi fobia a la luz solar y de la otras) de no dejarla nunca sola. Llegamos cinco minutos tarde pero no importó porque nadie nos esperaba ¿por qué mierda quiere venir a este Congreso idiota de “Cómo hacerlo sin pedir permiso”?)
¿A quién le pide permiso Sara? Néstor me comentó que a todo y a todos. Sara piensa que si se lo otorgan (…al permiso) nunca nada podrá pasarle. Pero esta vez se equivocó, nos equivocamos todos. Pidió permiso, pedimos permiso y nos cagaron. El Congreso de “Hágalo usted mismo” era una trampa (cómo no me di cuenta antes… ¡qué podemos hacer solos!). Así que nos robaron hasta las medias.
Volvimos a casa todos juntos y en silencio. No más miedo ni Cursos de Autoayuda ni Sara. Desde mañana me dedico a la pintura decorativa como me había dicho Nelly. Dice que da plata, no hay gente buena que lo haga y que escasean ya las artesanías de todo tipo (con esto del 2012 están los que ya no apuestan a nada pero están también los que quieren raíces, polvo, tierra, emociones simples y pintura decorativa para el hall).
Andrés me dijo basta. Misericordia. Arreglé por fin la persiana. Ya no se traba pero mi casa sin cortina que se traba, sin Andrés y sin misericordia de qué la pinto.

Durante el mientras

Escrita en: Hora libre    por: Lavanda Punk

 

Foto: Salvador Batalla

Foto: Salvador Batalla

Hace un mes que escribo mentalmente (generalmente antes del sueño y después del nacimiento). Hasta con puntos y comas, exclamaciones de certeza y los tres puntos que suspenden el relato dejándolo abierto. Todo está allí visualmente suspendido en una hoja que flota y con letra negra de la más preciosa. Llegar aquí, al texto escrito para la vida real, esa vida que uno puede ver, fue gracias a una birome tamaño mini que se dobla en dos, se hace casi invisible y nunca supo ni le enseñaron qué es un capricho. Así es que mi bolígrafo que promociona una crema para el sol logró sacarme la historia para afuera. Y, nobleza obliga, así que voy a comentarles o nombrarles por lo menos a modo de “copetes” informativos la forma que decidieron mis pensamientos vivir durante este tiempo.
Me acuerdo haber escrito (siempre en silencio pero a viva voz) acerca de lo que para cada uno es importante. Lo que importa para mí quizás poco importa para vos pero se ve clarito lo que “al otro” lo hace feliz…esto surgió porque un amigo me mandó un mensaje de texto diciendo que se iba a Córdoba con mamá, hermana, dos sobrinos pequeños, yerno, tía, primito segundo y obviamente su felicidad también viajaba. Para adentrarlos un poco más del por qué de mi “sorpresa” les cuento que mi amigo tiene 37 años y corazón de 100. Su familia es su nutrición (como lo es para todos pero él puede saborearla con placer al estilo “Los Campanelli”…porque sin ser demasiado indiscreta reconozco que cada uno de sus integrantes podría ser protagonista de una comedia argentina de los años 80).
Otro día pensaba si lo que “nos pasa” realmente existe o está allí porque se nos hizo tan familiar como nuestro propio nombre. Yo soy Dolores y soy… (¿Lo que cada uno completa realmente existe?) ¿Qué es lo que nos impide abandonar nuestro manual de uso de nosotros mismos? ¿Somos lo que nos contamos? ¿Qué diferencia hay entre decir que soy optimista o decir que soy pesimista? Todo. Y nada a la vez. Uno no es lo que cuenta, uno no tiene idea. Creo en el sentimiento que las palabras dichas provocan. Habla bien (con verdad) y te sentirás bien. Y para hablar bien se debe pensar bien. Y para pensar bien se requiere voluntad. Llego a la conclusión que sentirse bien es un trabajo conciente donde la voluntad de desapegarse hasta de nuestro nombre es indispensable. Para mí es lo más cercano a la libertad que conocí.
¿Y si lo que lo que decimos que nos pasa no existe realmente?
Durante el mientras no tengas miedo, simpre aunque así no te parezca, es sólo un mero trastorno de viaje.

Yo te amo

Escrita en: Exámen    por: Lavanda Punk

Cuando es tarde y hay un homenaje a la vida de alguien siento que debe haber algo para decir. Arranco con ese palpitar. Palpita siempre lo vivo e indica. Palpita cuando duele y cuando no. Palpitamos siempre desde que aparecemos y dejamos de hacerlo cuando nos vamos ¿se palpitará allá o nos reconoceremos de otra forma?
Yo no me imagino si flotamos o reposamos en nubes agrupados por pecados similares. Si no sentimos más envidia ni celos ni angustia o si portaremos sonrisa eterna pero sé que se llega ahí cuando “eso” es estrictamente necesario.
Todas las vidas merecen ser contadas aunque a algunas nunca nadie quiera leerlas.
Todas palpitan.

Cosecha

Escrita en: Hora libre    por: Lavanda Punk

De nada en particular. Hablemos en general. Me siento bien. La vidriera de la esquina es simpática, tiene vestidos con volados y eso me gusta. Hoy Mía corría tan rápido que daba ganas de verla durante la eternidad (tanta velocidad, tanta redondez al girar, tantas ganas de avanzar al próximo paso). Vimos una película que me hizo llorar. Hablando en general las lágrimas son lo más natural del mundo y hablando en particular a veces siento mi corazón con bolsitas de agua almacenada y en reserva (si fuese actriz y me toca escena triste ya sé de donde sacarlas). Un amigo, de esos que te siguen la vida, me escribe dos líneas a las dos de la tarde y se comparte conmigo desde lejos…y no hace falta responder. Doblemos y no miremos ya para atrás. Mirame a mí que estoy a tu lado.

Vuelvo a la amistad. Nada existe sin ellos.Vuelvo a lo particular desde lo general. Me siento bien

Lavanda Punk es un blog exclusivo de Crítica Digital © 2008 Todos los derechos reservados