Simplemente again

Escrita en: Artes plásticas    por: Lavanda Punk
Foto: Salvador Batalla

Foto: Salvador Batalla

Misericordia. Andrés me dijo basta. La cortina del cuarto se volvió a trabar y yo me ahogo por estúpida (como demasiado rápido para ser yo).
Vamos a ir sólo porque nos lo pidió de rodillas. Sara teme todo, especialmente se teme, así que yo intento (a pesar de mi fobia a la luz solar y de la otras) de no dejarla nunca sola. Llegamos cinco minutos tarde pero no importó porque nadie nos esperaba ¿por qué mierda quiere venir a este Congreso idiota de “Cómo hacerlo sin pedir permiso”?)
¿A quién le pide permiso Sara? Néstor me comentó que a todo y a todos. Sara piensa que si se lo otorgan (…al permiso) nunca nada podrá pasarle. Pero esta vez se equivocó, nos equivocamos todos. Pidió permiso, pedimos permiso y nos cagaron. El Congreso de “Hágalo usted mismo” era una trampa (cómo no me di cuenta antes… ¡qué podemos hacer solos!). Así que nos robaron hasta las medias.
Volvimos a casa todos juntos y en silencio. No más miedo ni Cursos de Autoayuda ni Sara. Desde mañana me dedico a la pintura decorativa como me había dicho Nelly. Dice que da plata, no hay gente buena que lo haga y que escasean ya las artesanías de todo tipo (con esto del 2012 están los que ya no apuestan a nada pero están también los que quieren raíces, polvo, tierra, emociones simples y pintura decorativa para el hall).
Andrés me dijo basta. Misericordia. Arreglé por fin la persiana. Ya no se traba pero mi casa sin cortina que se traba, sin Andrés y sin misericordia de qué la pinto.

Durante el mientras

Escrita en: Hora libre    por: Lavanda Punk

 

Foto: Salvador Batalla

Foto: Salvador Batalla

Hace un mes que escribo mentalmente (generalmente antes del sueño y después del nacimiento). Hasta con puntos y comas, exclamaciones de certeza y los tres puntos que suspenden el relato dejándolo abierto. Todo está allí visualmente suspendido en una hoja que flota y con letra negra de la más preciosa. Llegar aquí, al texto escrito para la vida real, esa vida que uno puede ver, fue gracias a una birome tamaño mini que se dobla en dos, se hace casi invisible y nunca supo ni le enseñaron qué es un capricho. Así es que mi bolígrafo que promociona una crema para el sol logró sacarme la historia para afuera. Y, nobleza obliga, así que voy a comentarles o nombrarles por lo menos a modo de “copetes” informativos la forma que decidieron mis pensamientos vivir durante este tiempo.
Me acuerdo haber escrito (siempre en silencio pero a viva voz) acerca de lo que para cada uno es importante. Lo que importa para mí quizás poco importa para vos pero se ve clarito lo que “al otro” lo hace feliz…esto surgió porque un amigo me mandó un mensaje de texto diciendo que se iba a Córdoba con mamá, hermana, dos sobrinos pequeños, yerno, tía, primito segundo y obviamente su felicidad también viajaba. Para adentrarlos un poco más del por qué de mi “sorpresa” les cuento que mi amigo tiene 37 años y corazón de 100. Su familia es su nutrición (como lo es para todos pero él puede saborearla con placer al estilo “Los Campanelli”…porque sin ser demasiado indiscreta reconozco que cada uno de sus integrantes podría ser protagonista de una comedia argentina de los años 80).
Otro día pensaba si lo que “nos pasa” realmente existe o está allí porque se nos hizo tan familiar como nuestro propio nombre. Yo soy Dolores y soy… (¿Lo que cada uno completa realmente existe?) ¿Qué es lo que nos impide abandonar nuestro manual de uso de nosotros mismos? ¿Somos lo que nos contamos? ¿Qué diferencia hay entre decir que soy optimista o decir que soy pesimista? Todo. Y nada a la vez. Uno no es lo que cuenta, uno no tiene idea. Creo en el sentimiento que las palabras dichas provocan. Habla bien (con verdad) y te sentirás bien. Y para hablar bien se debe pensar bien. Y para pensar bien se requiere voluntad. Llego a la conclusión que sentirse bien es un trabajo conciente donde la voluntad de desapegarse hasta de nuestro nombre es indispensable. Para mí es lo más cercano a la libertad que conocí.
¿Y si lo que lo que decimos que nos pasa no existe realmente?
Durante el mientras no tengas miedo, simpre aunque así no te parezca, es sólo un mero trastorno de viaje.

Yo te amo

Escrita en: Exámen    por: Lavanda Punk

Cuando es tarde y hay un homenaje a la vida de alguien siento que debe haber algo para decir. Arranco con ese palpitar. Palpita siempre lo vivo e indica. Palpita cuando duele y cuando no. Palpitamos siempre desde que aparecemos y dejamos de hacerlo cuando nos vamos ¿se palpitará allá o nos reconoceremos de otra forma?
Yo no me imagino si flotamos o reposamos en nubes agrupados por pecados similares. Si no sentimos más envidia ni celos ni angustia o si portaremos sonrisa eterna pero sé que se llega ahí cuando “eso” es estrictamente necesario.
Todas las vidas merecen ser contadas aunque a algunas nunca nadie quiera leerlas.
Todas palpitan.

Cosecha

Escrita en: Hora libre    por: Lavanda Punk

De nada en particular. Hablemos en general. Me siento bien. La vidriera de la esquina es simpática, tiene vestidos con volados y eso me gusta. Hoy Mía corría tan rápido que daba ganas de verla durante la eternidad (tanta velocidad, tanta redondez al girar, tantas ganas de avanzar al próximo paso). Vimos una película que me hizo llorar. Hablando en general las lágrimas son lo más natural del mundo y hablando en particular a veces siento mi corazón con bolsitas de agua almacenada y en reserva (si fuese actriz y me toca escena triste ya sé de donde sacarlas). Un amigo, de esos que te siguen la vida, me escribe dos líneas a las dos de la tarde y se comparte conmigo desde lejos…y no hace falta responder. Doblemos y no miremos ya para atrás. Mirame a mí que estoy a tu lado.

Vuelvo a la amistad. Nada existe sin ellos.Vuelvo a lo particular desde lo general. Me siento bien

Serpiente mariposa

Escrita en: Ciencias Naturales    por: Lavanda Punk

“LA MATO Y APARECE UNA MAYOR”. Es que no te conviene dejar para más adelante porque se agiganta. Sé que es difícil, que saca el aire, que da miedo, que nos quema el bocho pero entregarse a lo que tenemos que hacer es la clave. Uno sabe. Uno sabe que puede evitar el daño ya conocido, que puede darse por entero sin esperar nada a cambio, que puede concederle alegrías al otro por más pena que uno sienta. Uno sabe que abrir los brazos y correr a abrazarlo todo nunca duele, sólo da picazón arrancar el trote, después te lleva el viento.

HAY LOS QUE LUCHAN TODA LA VIDA… ESOS SON LOS IMPRESCINDIBLES”. Es que todos sentimos que hace una vida que luchamos. ¿Y si te digo que luchar es inherente a nosotros? Sale solo. Todos tendemos a sobrevivir.

Yo no soy imprescindible y quiero luchar toda la vida…pero luchar por el resto. Por ser mejor para afuera (la quintita privada no da frutos si uno está seco). Empiezo a no temer tanto temer. Así que estoy a punto de cagarme en el miedo y hacerlo igual (hacerlo con miedo). Ponerme las botas, carraspear, guiñar el ojo y ser fuerte. Quiero ser una persona fuerte pero al revés.

Foto: Salvador Batalla

Mi vida digitada por el resto

Escrita en: Lógica    por: Lavanda Punk

¡Y cómo no me iba a enojar! Si cada vez que me contabas TU vida yo pensaba que era la mía, quiero decir, yo metía TU vida en la mía pensando que algo tenían que ver, que eras parámetro y no. ALELUYA, me di cuenta de algo fundamental: MI VIDA NADA TIENE QUE VER CON LA TUYA.
Independizarse de la historia ajena…era hora. Ay, mi querida Dolores, me empezas a caer simpática con esto de darte cuenta de obviedades cada cinco años.
¿Es que no me tengo que comparar? ¿Es que mis experiencias imprimen cuando son mías? ¿Es que sólo puedo vivir mi vida? ¿Es que puedo armar solita mi plan?
No guardo rencor. Yo me metí en ese embrollo. Me confundí.
Entonces ahora empiezo con otro ánimo. El ánimo que emanará de mis propias experiencias no comparables. El sentimiento que se manifestará después de hacer lo que YO quiero hacer. Es cierto, requiere sobredosis de responsabilidad hacerse cargo de uno mismo pero yo creo, y en esto creo ser sincera, que mi fiaca atroz era producto de pensar por duplicado, triplicado y con centésimas. Yo, al pensar, pensaba en varios a la vez.

Buenas noches…
Foto: Salvador Batalla

Foto: Salvador Batalla

Sana sana

Escrita en: Nutrición    por: Lavanda Punk

Y siempre estaba cerrada la tranquera y eso era lo que más me gustaba…bajarme del auto y abrirla. Y así entrábamos de noche al día. Porque ese viaje de fin de semana de amigos de sol de pasto de caballos de pan con manteca fue mi niñez (y eso que yo ya no era una niña). Pero es que lejos de casa pude ser inocente de nuevo, porque lejos de lo que me dolía sin saber que eso era dolor podía ser “yo” sin interferencias. Y jugábamos al:
-pool
-truco
-sapo
-desayuno, merienda y cena
De ahí sé qué sensación tiene la esperanza. De ahí aprendí la alegría. De ahí no me fui nunca.
Lo bueno de tener memoria es recordar. Lo malo de tener memoria es olvidar.

Foto: Salvador Batalla

Foto: Salvador Batalla

Otra luz

Escrita en: Anatomía    por: Lavanda Punk
Foto: Salvador Batalla

Foto: Salvador Batalla

Quiero correr con camisa abierta y paso ligero. Llegar a nunca, sentir sed siempre y saciarla.
Quiero decirle que lo siento pero que no quiero ya detenerme porque sencillamente no puedo. Si paro me piso.
Quiero sentir óleo, respirar jazmín o yuyo.
Quiero drogarme y mirarnos cuando se va el sol y aguantar hasta su nueva salida.
Quiero nacer mañana y ahora, quiero reír de placer y vomitar lo sucio.
Quiero irme un día sin tiempo sin que nadie me extrañe ni me pregunte ni me oriente ni me reconozca ni nada, sólo irme un día a estar conmigo como antes…me necesito reconocer con urgencia porque me empiezo gustar de nuevo, porque me extraño.
Me extraño.

Me recuerdo

Escrita en: Historia    por: Lavanda Punk

Y estaba escuchando la radio mientras limpiaba y sonó. Hay música que me abre la puerta. Y empecé a bailar y sentí mi libertad…y pensé… ¿es que no siempre la tengo?

¿Me siento libre? Algo ocurre siempre que aparece esa brisa, la reconozco. Pero qué diferente se ve el mundo, el nuestro, cuando uno se independiza de todo y sólo tiene la tarea de “ser”.

Que no se vaya, que no se me olvide que yo era yo. Que no se me olvide que soy única e irrepetible, que no se me olvide que soy sencilla y buena gente, que no se me olvide lo que quería, que no me olvide.

Ciertos lujos

Escrita en: Taller de vida    por: Lavanda Punk


 
Y sí, me estoy dando ciertos lujos. Me doy el lujo de la continuidad, me doy el lujo de la paciencia, me doy el lujo del amor, me doy el lujo de la serenidad del hogar, me doy el lujo de la amistad, me doy el lujo de la esperanza, me doy el lujo de creer, me doy el lujo de desvestirme del moho, me doy el lujo de soñar, me doy el lujo de la fe.

Tengo fe, poca ropa, nada de maquillaje ni documentos (todo lo olvidé antes de viajar), vuelvo a elegir billetera, a sacar identidad, a no tener teniendo más que nunca.

Estoy contenta.

El miedo… ¿miedo?

El enojo… ¿enojo?

El tiempo… ¿tiempo?

Y me acuerdo cuando vivía al revés. Cuando contaba los meses, pensaba en mañana, contaba historias de mí antiquísimas, me daba tristeza el sol, necesitaba mojarme por horas para no sufrir. Me acuerdo cuando me daba miedo vivir.

 

Foto: Salvador Batalla

Lavanda Punk es un blog exclusivo de Crítica Digital © 2008 Todos los derechos reservados