Tres tristes taxis
El domingo, en Tucumán, decidimos ir hasta el cerro. Nos subimos a un taxi para que nos llevara, nos esperara y luego bajara con nosotros. El paisaje era hermoso, el clima era perfecto, mimarido estaba más bueno que nunca, pero hacia al final, cuando llegó la hora de pagar, el taxista, como siempre, me arruinó el paseo.
Carolina:
¿Tenés cambio de 100? No tengo ochenta y siete pesos
Taxista:
Pero es 150, se cobra el doble porque es turístico….
Cuando es turístico se cobra así, por kilómetro.
Carolina:
¿Por qué?
Taxista:
Y… porque te alejás mucho y hay que volver.
Carolina:
Pero si te tomamos en la terminal y volvimos a la terminal
y te estoy pagando la vuelta.
Taxista:
Sí, pero fue lejos.
Carolina:
(Adelantándome a mimarido, que pretendía hacerlo razonar)
Mirá, te lo voy a dejar muy clarito, porque si pierdo cinco
segundos más discutiendo adentro de esta lata me pego un tiro.
No te voy a pagar ni un peso de más y si volvés a insistir llamo a la
policía para que te lleve preso. ¿Me entendiste?
Taxista:
Pero es turístico. Se cobra por kilómetro.
Carolina:
¿Me entendiste, sinvergüenza?
Pero la racha no terminó ahí. El lunes, cuando volvimos de Tucumán, nos tocó un taxista con delirios conspirativos de orden fantástico y muchas ganas de conversar. Yo estaba de malhumor, previsiblemente. Y mimarido estaba muy cansado por el viaje.
Taxista:
Y ahora la Cristina se va de viaje a no sé dónde… Dejame
de joder… ¿Por qué no se ocupa de hacer llover en la provincia?
Hoy veía la telelisión y es la sequía más grande en 100 años
Carolina:
Claro, que haga llover. Yo tengo secas las plantas del patio.
Mimarido me amenazó con las cejas.
Carolina:
(En tono conciliador)
Bueno, por lo menos no desata huracanes como Bush.
Mimarido me volvió a fulminar con los ojos.
Carolina:
(Bajando la voz)
O los de Filipinas, Indonesia, China. Esos sí que son malos en serio.
¡Hacen tsunamis y terremotos!
Mimarido:
Nos bajamos acá…
Carolina:
Pero podría poner un clima más lindo para febrero ¿No?
Y finalmente, hoy a la mañana, me tocó el tercero en tres días. Me subí en un taxi rotoso en Juncal y Agüero para ir al banco y me esperaba, agazapado, un morboso con ganas de charlar.
Taxista:
No, justo miraba esa esquina, viste, porque hoy
a la mañana mataron una criatura…
Carolina:
Esta conversación no va a pasar.
Taxista:
¿Disculpe?
Carolina:
Que esta conversacion no va a pasar. No vamos a hablar de
nenes muertos, ni de choques, ni de motochorros, ni de
violaciones. No vamos a hablar.
Taxista:
¿Alguien te dijo qué tenés malhumor, querida?
Carolina:
Puf. Ponete en la fila.
- Publicado por La peleadora a las 07:23 pm
- Permalink de esta entrada
- Guardado en: Nunca taxi
- Comentarios RSS de esta entrada
- TrackBack URI

February 27th, 2009 a las 12:34 pm
Tenía un amigo de mierda de muchos años (un día le corté el rostro, y no volvió a joderme ¡qué fácil que es sacarse de encima a los brutos y animales que crearon la escuela y el estado!) que se burlaba de mí porque tomaba pocos taxis. Se creía que era distinguido ese negro de mierda por tomar un taxi. Pero yo tomo pocos taxis, no es por lo que se gasta, sino para no soportar esos pelotudos que hablan de todo sin saber de nada ¡qué bestias que son! y ENCIMA pagarles el viaje. Taxista= mierda.
October 10th, 2008 a las 10:16 am
Tengo que contarles:
Todos los tacheros -raza puta- creen que para ir desde Ecuador y Santa Fe hacia Callao y Vicente Lopez, a las 9 de la mañana, es más rápido ir por Juncal.
Cuando les explico que no, escucho un "tst, ss lo mismo".
No imbécil, no es lo mismo. En Juncal te morfás todos los semáforos, todos los repartidores de pan, todos los tacheros pelotudos que creen que por ahí es más rápido, hacés 250 metros de más, tardas 8 minutos más y te sale dos mangos más caro un viaje de 7 pesos. ¿Entendés lagarto? NO ES LO MISMO
October 9th, 2008 a las 11:48 am
Pelia, una genia. Me sorprende cuánta gente al pedo hay, que se pasa el día/noche/madrugada dialogando con los que comentan…