Los analógicos
Desde el viaje de egresados de séptimo grado, cuando me enteré que todas las excursiones consistían en caminar como vagabundos por el monte, que no tenía semejante pico de malhumor. Ni siquiera cuando mimarido vació todas las bibliotecas para buscar un papelito, o cuando la gata se comió los auriculares por tercera vez consecutiva me poseyó una furia similar.
Pero el viernes pasado, por esas cosas de la vida, tuve que interactuar con una persona analógica y hasta el día de hoy sigo inquieta, perturbada, fuera de mi eje.
Carolina:
Hola, te mandé los comprobantes de pago por mail.
Cuando te llegue la transferencia ¿Me mandás los recibos?
Analógica:
Pero acá no llegó nada. Igualmente hasta que no vaya al banco no
puedo saber, después de eso sí, tendrías que pasar y te hago los recibos…
(La gente que dice que los mails no le llegaron, que pide confirmación o que pregunta si llegó un mail es toda analógica)
Carolina:
¿Pero podés ver la transferencia online y mandarme los recibos
por mail? Es el mismo banco, se acredita inmediatamente.
Del otro lado escuché un silencio perturbador. Cocorita, la analógica me avisó que los recibos tenía que ir a buscarlos a la oficina personalmente una vez que ella fuera al banco a verificar que el pago hubiera llegado. Como los Ingalls cuando iban a la oficina postal.
Por un momento pensé en intentar convencerla de verificar el pago online, pero la verdad es que no tenía sentido. Apenas me dijo “personalmente” e “ir al banco” supe que del otro lado había una persona analógica y desistí. ¿Para qué iba a perder mi tiempo, si esta mujer no iba a entender no por antigua o troglodita, sino porque tenía otra estructura de pensamiento distinta? Explicarle era tan difícil como meter un dvd en una videocasetera y hacerlo andar.
De todos los defectos que puede tener un ser humano, no hay ninguno que me moleste más que éste. Puedo soportar que alguien sea vanidoso, egoísta, charlatán, e incluso que tenga guitarra, pero si es analógico, me invade una repulsión sombría y profunda como un pozo negro.
Los analógicos son gente de conducta lineal y primitiva. Burocrática, repetitiva, ordinal. No tienen una gota de creatividad, ni de improvisación, ni de razonamiento propio. Siguen las reglas preestablecidas sin asomarse, siquiera, al bordecito de la duda. Es la misma gente que va a buscar cambio al banco (hacen una hora de cola para conseguir seis monedas), la que paga las facturas en pagofácil, la que hace sangrías con la barra espaciadora, la que pregunta “te puedo hacer una pregunta” antes de hacerla, la que imprime los blogs para leerlos más tarde, la que no mezcla dulce y salado, la que toma apuntes y después “los pasa en limpio”, la que trasvasa mermelada del frasco a la “dulcera”, la que aclara que su dirección de mail es toda en minúscula, la que pone cosas en remojo, la que usa doble bolsita de nylon en el tacho de basura, la que compra enciclopedias, la que imprime fotos para ponerlas en un álbum, la que plancha remeras y toallas, la que compra compilaciones de música grabada, la que lee el instructivo para armar una mesa ratona y la que no mira una película si ya está empezada o arranca una serie por la temporada número tres.
La gente analógica además, se marea con la plata. Es lerda para sumar y en general verifica varias veces el importe. Si tiene que cobrar sesenta pesos y recibe un billete de cien y otro de diez, se le traba la cabeza y mira como un perro abandonado al costado de la ruta. También le gusta hacer cuentas en papel, con números grandes y temblorosos de almacenero y usar calculadoras enormes para sumar tres veces un peso veinte.
Analógica:
Si, pero yo necesito el papel ¿Me entendés?
Porque acá lo archivamos en una carpeta.
(La gente analógica siempre necesita el papel: la factura, el comprobante, el formulario de inscripción)
Carolina:
Pero imprimí el comprobante y listo.
Analógica:
No se puede.
Carolina:
¿Cómo no vas a poder?
Analógica:
No, lo traté de meter en un Word y “no lo toma”.
Carolina:
(Sacada)
¿Pero para qué carajo lo querés meter en “unword”?
Analógica:
¡Y para imprimirlo, para qué va a ser!
- Publicado por La peleadora a las 07:59 pm
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August 25th, 2009 a las 11:32 pm
Che, (antes que nada aclaro q lo q voy a decir no tiene nada que ver con lo que trata el texto, que de hecho esta buenisimo), viste la pelìcula argentina “Un novio para mi mujer”.
Bueno, “la tana” me hace acordar a vos!, la diferencia està en que ella odia de todo corazon las COINCIDENCIAS.
Y en eso coincido (valga la redundancia) las odio sobre maneraa!!
Odio tus coches, odio tus casas, te odio a vos, Peña. (D`elia dixit)
July 13th, 2009 a las 10:25 am
Yo igual todo lo que tiene que ver con el Banco, prefiero no hacer nada con internet. No chequeo mi cuenta ni loca!! con todos los "espias" que hay…el resto d las cosas si las hago a traves de la pc, pero lo que es Bco no.
May 11th, 2009 a las 10:15 am
Yo soy un 50% analógico, jajajaja