Las flores del mal
Como la mayoría de los adultos gruñones que conozco, yo también odio el día de la primavera. Detesto los puestos de flores vestidos de celofanes, los informes sobre la sensación térmica, los movileros de la tele en musculosa, y el hormiguero de estudiantes de bigote ralo y frente acnéica que, munido de tapers, pelotas de fútbol y cartones de tetra brik, sale a castigar el indefenso rosedal de Palermo.
Pero además de un escenario de vándalos con las hormonas por las nubes, el día de la primavera es ante todo, el preámbulo de ese infierno llamado verano, que algunos obtusos asocian a las caipirinhas y a las reposeras, en vez de entender que en Buenos Aires, el calor tiene más que ver con el olor a bolas que hay en el subte que con tomarse un trago al borde de la pileta.
Sin embargo, a diferencia de otros quejosos, yo no empecé a odiar el día de la primavera cuando la edad me volvió mañosa e intolerante. Con los años mi repulsión militante ha crecido, es verdad, pero yo odio el día de la primavera con idéntica pasión desde que tenía once años. Desde que miraba dibujitos animados, soñaba con ser grande y creía que Nellie Oleson era la chica más linda del mundo. Desde que fui por primera vez con mi taper y mi mochila a recibir a Pomona en los lagos de Palermo, y volví a casa llorando a casa con un pebete de salame pegado en el pelo.
Lo primero que odio del día de la primavera es el tema del picnic. Desde chica me impresionaba la cantidad de combinaciones de sandwiches que hacían otras madres y la familiaridad con la que esos chicos asumían sus rellenos como normales. Cada taper que se abría desnudaba la intimidad de un hogar con una promiscuidad, que al menos a mí, me resultaba intolerable. Me chocaba ver a amigos que hasta el momento yo creía hermanos afines, degustar una empanada de cantimpalo o un sandwich de huevo frito con total naturalidad. Y me asustaba, porque desde ese momento se abría un abismo igual al de la gente que se cría lejos, en otros países, o en otras épocas. Igual al de gente que nunca fue mi amiga, ni compartió mi infancia, ni vino a tomar la leche a mi casa cuando era chica.
Lo segundo que me parece insalvable es la locación. No puedo entender para qué un grupo de seres humanos que sí tienen casa quiere ir a yirar como un linyera mugroso por los bosques ¿Qué diferencia hay entre festejar la primavera en un jardín con baños y parrillas, y vagar -nómade y con olor a chizito- por el Rosedal? ¿Qué clase de festejo tiene lugar entre un montón de basura con restos de mayonesa, pan lactal y música espantosa mezclada con la voz de una promotora gritando por megáfono las bondades de su producto? ¿Qué hay de apasionante en recibir pelotazos de balones ajenos o padecer a un montón de alumnos de otros colegios excitados por la sal de las papas fritas? ¿Cuál es la gracia de hacer cola para tomar gratis un culito de gatorade o agarrar un vasito de sopita Knorr de una degustación si en casa toda esa gente tiene sopa y jugo en la heladera?
Lo tercero, es la excitación general del público promedio. La primavera coincide con el día del estudiante, que a su vez, coincide con la adolescencia. Y yo detesto profundamente la adolescencia. Incluso cuando yo misma era la adolescente sentía vergüenza de estar adolesciendo. Cada vez que una amiga me empujaba o veía compañeras cantando en el colectivo, amenazaba con tirarme del micro en movimiento. La primavera, y más concretamente el día de la primavera, acentúa esa fiebre idiota hasta la alucinación. Es el evento más esperado, el pico más alto, la cumbre de la estupidez teenager. Y prueba de eso es que ese día siempre llueve porque la naturaleza quiere calmar esas bestias a manguerazos.
Por último, el día de la primavera es siempre un evento molesto y contradictorio. Antiguamente, la gente festejaba la llegada de la estación como el anuncio de una época de lluvias y de belleza que traían buenas cosechas y prosperidad para su pueblo. ¿Desde cuándo ese festejo se transformó en una jauría de maleducados previsibles y borrachos empujándose al lago? ¿En qué momento festejar la primavera empezó a ser la destrucción de parques públicos, la contaminación de los lagos, y la venta de flores dopadas, cortadas y teñidas para regalarle a las secretarias? Yo no creo que nada digno pueda festejarse ni con cumbia, ni con vino de caja, ni con salame. Y mucho menos con empujones.
Además ¿No es curioso que un montón de repetidores y holgazanes llenos de inasistencias, amonestaciones y notas bajas salgan a festejar el “Día del estudiante”? ¿Qué tiene para celebrar el animal que se llevó catorce materias el año pasado? ¿No debería estar aprendiendo los tiempos verbales en vez de estar mezclando vino con coca cola atrás de un árbol? ¿No tendrían, sus padres, que tirarse al piso de risa cuando el animalito venga avisarles que pretende ir a festejar?
Y como si fuera poco, el día de la primavera es la puerta oficial al calor del microcentro. Desde ese momento, queda oficialmente inaugurada la estación de aureolas rancias debajo del brazo, de los asientos transpirados y del hedor asfixiante a cuerpo chancho, remolón y mal aseado que flota como una nube ácida por toda la Capital Federal. Y peor para quienes no tengan aire acondicionado. El día de la primavera les recuerda con un clavel o un bombón que durante seis meses sufrirán ese cáncer llamado calor y ese hedor roñoso al menos cinco días de la semana.
Así que por favor, les pido encarecidamente que me dejen de joder. No me den más fresias, no me manden más postales con flores, no me ofrezcan promociones con descuento para irme de paseo. No me vuelvan a mencionar el tema, que si eso es la primavera, quiero que se vaya pronto y vuelva el invierno.
- Publicado por La peleadora a las 09:13 pm
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July 18th, 2009 a las 3:29 pm
cuanta verdad
November 8th, 2008 a las 1:02 pm
Voy caminando y sintiendo la verticalidad de mi cuerpo y sus bordes sensibles, por donde han logrado traspasar las efervescencias del cuerpo de ella, siento vivo mi cuerpo suevmente va flotando en el aire limpio de la primavera, veo caras extrañas,por mis bordes sensibles ,algo ha pasado, a través de sus bordes sensibles, esos que con sus formas se han apropiado y extendido en mi mente ocupando todos los sentidos de belleza posibles y coronan los ideales de la belleza …siento el aire limpio de la primavera suave, suaveeee….pero nada calma todo el sentido que vive en su piel…pienso en su piel…que inscribió sobre mi cuerpo sus deseos mil veces …mil veces espléndida y sus órganos que extasiaban en contacto con mi cuerpo…su mente cabalgaba fantasías que me llenaban de orgullo mientras le hacía el amor…pero ahora miro mi piel…siento esta suavidad en el aire primaveral….y solo puedo llorar…paso horas llorando…todas las noches…porque lo más hermoso que tiene la vida para mí …sus mil orgasmos virtualmente inscriptos en mi piel…y siento que hasta mi llanto es estúpido…porque creo y sé que su confusión es pasajera…aunque duele demasiado….se que hay mil maneras de tener sexo…de estar con alguien…obvio que tengo miedo de perderla…pero es estúpido también…pero no sé si ella …”su capitana” (la razón pura)querrá volver a mí…. pero si sé de que las marcas que tengo en la virtualidad de mi piel son las mismas que lleva ella…y cuando nos vemos afloran pidiéndonos más que nosotros… Marga, amor mío!!! …Te amo tanto como para enfrentar hasta el sufrimiento y no negarlo..porque te he visto muerta y sangrando por mí…hemos llegado hasta lo más profundo…hasta el dolor y no pudo con nosotros..por eso : SE SINCERA: tu amor racional con los tipos que conozcas vivirá mientras niegues con fuerza que EL LENGUAJE DE MI AMOR INSCRIBE LO MAS PROFUNDO DE TU PIEL.
November 3rd, 2008 a las 7:08 pm
Creo que tenes que ser mas positiva, y no criticar.
Ademas criticar es facil, pero no sirve de nada si no viene acompañado de una solución. Creo que tendrìas que empezar a buscarle un sentido a tu vida, buscar cada detalle, mirar el pasto y preguntarte: ¿Por qué el pasto es verde? ¿Por qué tiene un aroma diferente a todo lo demás?.
Y aunque te parezcan estúpidas estas formulaciones, resultan muy gratificante saber que el mundo son millones de detalles, perfectamente elaborados. Algo así como un mundo de simples y perfectos detalles.
No obstante, hay mucha gente que se pone eufórica porque es primavera, y llega al límite de parecer gente incivilizada.
Pero creo que no es el punto, ya que buscas todos los puntos negativos de la vida, no los positivos.
Así que creo que para lograr que tus comentarios sean mas adecuados y productivos, analices todos los puntos de vista de los hechos, logrando asi una visión mas completa y significativa.
¿Por qué no encarás el día de la primavera de una forma diferente?
En vez de ir a Palermo, anda a la casa de un amigo tuyo con más amigos, sientense en el pasto y hablen sobre su vida. Las cosas que le gustan, las cosas que no le gustan, y asi vas a tener una opinión diferente sobre el día de la primavera.
Sin más:
Atte
Lucas N Diez
October 6th, 2008 a las 2:30 am
si hay algo que me desagrada es la gente que dice "balón" en vez de pelota o "balacera" en vez de tiroteo… no lo entiendo, por qué usar palabras que son mucho menos expresivas para nosotros?
Saludos, C