El silencio es salud
Si alguien me habla en la calle, me arruina el día. Así de simple. Sin atenuantes ni términos medios. Basta que una persona se acerque a hacerme una pregunta para que yo no vuelva a sonreír hasta la noche.
Antes que nada, quiero empezar esta crónica reconociendo que esta tara que tengo es muy especial. Yo sé que alterarme de semejante forma por un par de palabras anónimas es la evidencia más contundente de que mi carácter es imposible. Mimarido dice que es locura y nada más. Sin embargo, un poco de razón tengo; después de todo yo “soy mía” y conmigo hago lo que quiero. Y eso involucra también hablar.
Hablarle a alguien sin permiso es un acto invasivo, una violación a la intimidad mental del otro. Nadie tiene derecho a interrumpir una discusión imaginaria, un recuerdo placentero, una argumentación difícil de seguir ¡Y menos si no conoce al otro! Los que quieran saber una calle, bien pueden comprarse una guía T. Los que necesiten saber la hora, un reloj. Y los que quieran charlar, un amigo o un espejo.
¿Qué sabe ese charlatán que estoy haciendo yo en mi cabeza? ¿Cómo sabe que no estoy sumando mil doscientas cifras desde hace media hora y que me va a hacer perder el hilo? ¿Cómo puede estar seguro de que no estoy tratando de recordar un verso específico de un largo poema o intentando agarrar el ritmo de una canción? No sabe. Pero tampoco le importa. Y ese es el problema.
Una técnica muy útil que tengo es ignorarlos olímpicamente. Ni siquiera me esmero en disimular, no vale la pena. Prefiero que se note que elijo no hablar con ellos; que prefiero tararear un jingle de la tele o pensar en que me caso con el peladito de Prison Break. Pero a veces esta técnica falla, porque hay gente muy insistente o porque te dicen alguna locura que estás obligado a contestar. Y a veces, por qué no, pasan las dos cosas al mismo tiempo.
La peor de todas las discusiones que tuve por este motivo creo que fue en un supermercado grande, mientras yo hacía las compras. Yo estaba eligiendo un queso para rallar, al lado de un changuito abandonado, cuando un hombre de sesenta años muy mal vividos me increpó:
Viejo:
(Indignado)
¿Pero no ves que no se puede pasar?
Yo seguí eligiendo mi queso, como si nadie hubiese abierto la boca.
Viejo:
¡Corré el changuito, estás tapando todo!
Carolina:
¡Pero no es mío!
Viejo:
Bueno, correlo igual. Tengo que pasar.
Carolina:
¿Y a mí que me importa? Yo no soy un cadete de envíos
Viejo:
¡Pero yo ya tengo este!
Carolina:
Bueno, basta de hablarme.
El viejo se quedó mudo. Creo que él esperaba que le dijera que no era mío o que se vaya a la mierda, pero no que no me hable más.
Viejo:
¡Yo soy un señor mayor no puedo correr el chango!
Carolina:
Si es joven para comer salame (señalandole el changuito con la pera) y chupar vino de cajita, se puede correr el chango usted. Y basta de hablarme, le dije. Me da miedo que nos vea un conocido.
Y entonces el viejo hizo algo increíble. Empezó a empujar con su chango el otro chango, que se me venía encima. Así que no tuve más remedio que sostenerlo para que no lo pueda empujar más. Y sostenerlo con fuerza o el viejo me empujaba hasta la góndola de encurtidos.
Viejo:
¿Qué hacés? ¡Voy a llamar a seguridad!
Carolina:
¡Yo voy a llamar a seguridad!
Pero mientras seguíamos empujando el carrito del otro como dos renos que se chocan las astas furiosos, pasó lo que tenía que pasar. O lo que me pasa la mitad de las veces: llegó mimarido con un paquete de Yerba Sara y un queso Pategrás en la mano (¿Por qué será que los hombres sólo compran estupideces en el supermercado?), me vio tratando de derribar a un viejo con un changuito, dejó las provisiones, pegó media vuelta y se fue. Esa fue la primera vez que me dejó plantada en un lugar público por peleadora y se volvió sólo a casa. La primera de miles.
Paradójicamente, cada vez que hago algo así no me habla durante veinticuatro horas. Ese es mi castigo. Y es lo peor que me puede hacer. ¿O acaso hay algo más terrible que hablarle a alguien y que no te conteste?
- Publicado por La peleadora a las 01:23 am
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April 6th, 2009 a las 8:45 am
Sos la mejor. Y aunque odies este tipo de comentarios, es porque me hacés sentir identificada.
Saludos
March 24th, 2009 a las 4:42 am
Estaba tan metida en la imagen de esos dos caritos enfrentandose, Carolina de un lado, y el viejo del otro, que cuando dijiste que paso lo que tenia q pasar, pense que el viejo se habia caido!
March 20th, 2009 a las 1:40 pm
Sabes que me siento identificado convos?? aunque a mi me pasa que todavía no puedo ignorarlos. es decir que tengo que poner mi mejor cara de soiimpatico y seguir lA CONVERSACIÓN PERO ESTOY TRABAJANDO EN ESO.
February 10th, 2009 a las 3:45 am
Ah, el 128 rojo es mio, manga de cínicos crueles.
February 10th, 2009 a las 3:21 am
los dias en que estoy de mal humor y con cara orto, nadie me habla, los dias en que estoy feliz y distendido, deslizandome por las aceras, apreciando los matices de un color, o los sentimientos que me provoca la liviandad, siempre aparece algun "amigo, dos pesito pa la birra, dele amigo, sea bueno" , puede pasar : que le de los dos pesito, que le diga amablemente que "no gracias", que lo ignore durante metros que pueden llegar a una cuadra, que haga caca en mi mano y se la refriegue por la cara hasta hacersela comer, o que nos vayamos a tomar birra, y despues lo cague a botellazos al grito" querés birra? tomá birra y laconchtumadre" y despues me preguntan porque ando siempre con cara de orto. Es para proteger al prójimo.
January 19th, 2009 a las 2:44 pm
Esta bien eso de "yo soy mia"!! Vivo en la peninsula iberica donde los viejos son legion y TODOS tienen un archivito .exe en el cerebro de mosco que los OBLIGA a darte su opinion confianzuda de LO QUE SEA y eso, TODO EL TIEMPO. Los odio. Mi piscologa dice que esto de odiar cosas "normales" como que nos hablen es un T.O.C. (trastorno obsesivo compulsivo) al igual que mi odio visceral a los ruiditos de celofan, caramelos, galletitas, ruiditos interminables, ruiditos ajenos, pertinaces LOS ODIO LOS ODIO LOS ODIOOOOO argh, en fin. Que no estas sola. Eso queria decirte. LOS TOC TENEMOS RAZON.
June 2nd, 2008 a las 10:09 pm
Al fin alguien que explica en breves palabras lo que pienso acerca de esa gente molesta que te habla por la calle o en donde sea….
Espero que no te moleste, use esta publicacion en mi Flog, pero especifique de donde lo saque. =)
http://www.fotolog.com/platapunch10
Segui con estas catedras instructivas y explicativas para aquellas personas que no contienen sus ganas de socializar. Que respeten a quienes no nos interesa la interaccion y estamos bien con nosotros mismos.
jeje