El efecto Barbie Simmons
El equilibrio del universo depende de un factor tan simple como trascendental: la armonía entre productores y consumidores. Si, por ejemplo, en una familia hay dos hermanos pijoteros, la cena de navidad y fin de año se viene a pique. Para conservar el equilibrio, siempre debe haber siempre un gordo que se gasta cuatrocientos pesos en petardos y pone un lechón, y otro que llega con una sidra berreta que le regalaron en la oficina.
Fuera del núcleo familiar, el universo también se equilibra con la cantidad de gente que produce y consume recursos. Aunque nunca con la misma intensidad, mientras que los primeros construyen, mejoran y cuidan la sociedad, los segundos la fagocitan. El aporte que puede hacer un veterinario siempre superará el daño que hace un tecladista de música tropical, por ejemplo.
Por eso, esos esfuerzos están representados por un número que le otorga un valor simbólico a los recursos. A un cirujano se le podría otorgar un puntaje de +5, a un maestro +4, a un científico +7, a un poeta +3, a un cobrador de peaje +2, a un recolector de residuos +3,5, a un guardabosques +3, y a un comediante +5,5.
Y al contrario, a quienes malgastan o absorben recursos, se les concede un valor negativo: los ñoquis, asesores y dueños de consultoras -5, los abogados de divorcios -8, los que piden probar varios gustos de helado antes de elegir -1,5, los que merodean a las promotoras que regalan comida en los supermercados -0,5, los cuidacoches -2, los que hacen más de un CBC y luego no se reciben -2, los que abren paquetes de alfajores en el supermercado -1, los usuarios de facebook que mandan matecitos -18, los que hacen la cola en el banco en vez de abonar las facturas online -5,5.
Por último, los que ni consumen ni producen recursos tienen siempre un puntaje igual a cero. Algunos ejemplos podrían ser los chicos encerrados en la casa de Gran Hermano (que cuando salen de la casa y se integran al mundo se vuelven negativos), los ermitaños que viven en el campo, los vagabundos, los integrantes del club del trueque, los jubilados, la gente que copia monografías de internet o los miembros que no hacen nada de “Los auténticos decadentes”.
Esto quiere decir que para preservar el delicado equilibrio de un país, por cada ñoqui debe haber un científico y por cada uno que repite el el ciclo básico común debe haber un cobrador de peaje activo. Sólo de esa forma el mundo se balancea y queda en cero.
Pero así como a veces el mundo conserva su serenidad, otras veces se tambalea. A principio de la década del noventa dos fenómenos espeluznantes hicieron cojear al bienestar del país: los talk shows y el spam. En 1996 era tal la cantidad de panelistas y participantes que iban a contar sus miserias a la tele (-6,7) que ni siquiera las madres que no usaban puré instantáneo (+1) y las vendedoras de chipá casero (+1,5) pudieron evitar el cimbronazo social.
Lo mismo pasó en la década del ochenta con los reidores en comedias de Canal 9 de Darío Vittori y la presencia de la familia Carreras (-34) en la televisión. Fue tan grande el efecto que Alejandro Doria tuvo que poner doscientos actores (incluyendo nueve Gracielas) en cada capítulo de Alta Comedia o Atreverse para que no todo se viniera abajo.
Por otro lado, la aparición de la banda ancha fomentó el spam, las cadenas de mails, la aparición de los power point, los emoticones, el MSN Messenger y otras lacras sociales también dejó secuelas permanentes. Si alguna vez salimos a flote y alguien volvió a pensar que la vida era linda, fue gracias a quienes traducen subtítulos, tienen wifi sin clave, editan la wikipedia o escriben buenos blogs de forma gratuita y desinteresada.
Sin embargo, desde hace unos años un nuevo problema amenaza con disolver el tejido social de la Argentina. Ni siquiera con las películas de Emilio Vieyra (-3) y la moda del jean nevado (-1 por prenda) estuvimos tan mal. Nada se compara a la crisis que viene gestándose desde la aparición del reality show Bailando por un sueño. No tanto por la calidad del programa, que es pésima, sino porque es un hervidero de vagos que aloja a todas las celebridades sin profesión.
Sin ir más lejos, consciente de este fenómeno, el mismo Tinelli quiso equilibrar el universo con la presencia de soñadores en el show. Creyó, ingenuo, que un hombre bailando para construir un hospital podía neutralizar el efecto de que Barbie Simmons esté en los medios.
Pero esta fachada, lejos de sanar las heridas que la familia Suller ha abierto en esta comunidad, está profundizando el impacto de la crisis hasta el infinito. Cada vez que Mitch, el hermano de Susana Giménez, el hombre rata, el ex marido de Adelfa, las modelos presas en España, Amalia Granata, el doble de Luis Miguel de Gran Hermano, Huberto Roviralta o las Rikitas cobran un peso por ir a un evento nuestro país se resquebraja.
Y no sólo eso. No olvidemos que Barbie Simmons no sólo es culpable de su presencia en la pantalla, sino de todo lo que arrastra con ella. Por cada Barbie Simmons hay un televidente que la mira patinar (-0,85), un entrenador que la ayuda a hacer piruetas (-1,80 a -6,7 dependiendo del sueño), un equipo de producción (-34 repartido entre 14 participantes), un periodista chimentero que avisa a quién echaron (-5,1) y un lector de consume lo que escribe ese chimentero (-5).
El país se está desmoronando por culpa de Barbie Simmons, y ni siquiera México, que tan generosamente absorbió a los ex Jugate Conmigo para sus telenovelas está ayudando a paliar esta crisis. Cada vez que Patricio Giménez saca un disco u Ova Sabatini tiene un nuevo proyecto, se necesitan cinco pediatras activos trabajando ad honorem para contrarrestrar el efecto.
Yo sé que esta verdad a primera vista puede parecer un tanto apocalíptica y peligrosa. No niego que yo misma muchas veces hojeo una revista para reírme de las cirugías estéticas de algún esperpento mediático. He sido fanática de El aprendiz hasta que mi marido me cortó el cable de la antena con una pinza, sin ir más lejos. Sin embargo, siempre mantuve el equilibrio.
Así como hay que tomar un vaso de agua por cada taza de café que consumimos, hay que hacer media hora de gimnasia por cada medialuna que comemos o por cada pecado hay que rezar un padrenuestro, cada vez que veo a Barbie Simmons en la tele o a un ex Gran Hermano en un boliche, procuro levantar basura del piso en el microcentro, ayudar a una viejita a cruzar la calle, o negarle la conversación a un tachero.
- Publicado por La peleadora a las 08:45 pm
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May 18th, 2009 a las 8:29 am
Este comentario atemporal viene para decir que no puedo dejar de cagarme de risa. El grupo de Facebook lo hizo Renata? Aplausos! Y yo que pensaba que era creación de cualquier "mascota" con aires de fanático obsecuente de esos que te juran "que tienen todos los cómpacs". Leo, leo y no paro de leer. Voy a tener un desprendimiento de retina en cualquier momento.
Pregunta: un champigneta que usa bolsas de marca de ropa careta que no compró y se mofa del lechón que anda con la de coto como si nada, cuántos puntos le saca a este delicado equilibrio?
November 21st, 2008 a las 2:53 pm
Epa epaa!
en mi prolongada ausencia veo que esto tomó un rumbo que definirá en el futuro nuestro patrimonio cultural, transformándose en un canal de debate serio y profundo….
Están brillantes!! todos, sin excepciones.
November 19th, 2008 a las 7:36 pm
Excelente ensayo Carolina.
November 17th, 2008 a las 3:25 pm
Como decia el genial Patricio Peralta Ramos:"…….Apaguen la televisiòn y suicidense..!!
November 5th, 2008 a las 8:56 pm
no entiendo cómo el maestro tiene menos puntaje que el comediante…así estamos…hay que valorar más la educación…en una sociedad educada no hay violencia, no hay hambre
November 5th, 2008 a las 1:36 pm
Ok, dueña del Blog, es totalmente cierto lo que decis, pero el balance de la ecuación resulta negativo siempre.
Me queda la duda de si el vacío de contenido de los medios hace a la sociedad vacía de contenidos o viceversa, o si en cambio es una relación de mutua influencia.
Sea como fuere, no hay salida, porque los miembros utiles (+) de la sociedad se crean a una tasa mucho menor que los nefastos. Y la influencia de estos ultimos es mucho mayor.
El flujo resultante tarde o temprano tiende a – ∞
De cualquier forma, a pesar de que prefiero la eutanasia de aquellos elementos (-), hacer cada uno su aporte al total nos vendría muy bien.
November 5th, 2008 a las 7:46 am
Caro…otra vez se fueron a la mierda con el tema de los comentarios… porque no van a chats, o se conocen, que se yo…. los comentarios que habia que dejar…Eran sobre el tema del blog?no?…en fin…la gente sufre de insomnio y soledad… que tengan buen dia.
November 2nd, 2008 a las 6:55 pm
Lejos Carolina, uno de tus mejores posteos. Además de representar con (¿sorprendente?) claridad absoluta la realidad (mediáticamente matizada) de este país, se anima a proponer una solución.
Ya mismo empiezo a juntar papelitos…
November 1st, 2008 a las 7:55 pm
LAPUTAQUELOSPARIO Pueden porfavor dejar de mandar ese videito con el grodo Patetico que habla del Amero??? y lo que tambien me molesta mas son los personalizadores, los que copetean el videito diciendo: "che loco, mira que no creo ne estas cosass, pero da para pensar no?"; " deci que yo no tengo dolares pero si tuviera sabeh que no?"; "interesante esto, yo siempre lo dije…"
Matense. En serio.
November 1st, 2008 a las 3:27 pm
Si si si, tenés razón. Bailando es algo así como el gran asilo para celebridades VAGAS sin profesión. Lo peor, es que salen de ahí y creen que estudiaron en el ACTORS STUDIO o que son primera figura del Colón.
Hace poco fui a comer sushi (a probar en realidad que onda esa comidita oriental) con un amigo que es fanático de esa comidita oriental y me encontré aquí en Tucumán con una ex participante de CANTANDO POR UN SUEÑO (mucho peor que el bailando) que es tucumana, ex novia de un amigo y bla bla, por eso la saludé. Ademas, CANTA, es una colega.
Bueno, como sabras Caro, yo estudio canto lírico, y ella, bueno, emite sonidos, así que obviamente, salió el tema canto:
– YO: che, ¿seguis cantando?
– ELLA: no! estoy cansada, me harté la verdad. Además no siempre pagan lo que uno merece cobrar
( claro, yo pensaba, esta quiere que le paguen como si fuera Cristina Aguilera cuando no hizo mas que dar alaridos a la par de la tota santillan).
YO: ¿cansada de cantar?
ELLA: Si Nico, esto es asi, que se yo. Además puse un negocito, y bueno, el año que viene me caso y todo "re" bien. ¿Y vos? ¿todo bien?
yo: Si, este ya es el quinto año que estudio canto lírico, hace 2 que estudio piano, en breve sale mi 2 novela, y el mes que viene empiezo un curso de arte escénico, porque viste que los cantantes de ópera tambien tenemos que saber actuar, comoponer personajes, ser impecbales técnicamente, etc. Mucha preparación.
Ella: no sé como haces.
Yo: y bueno, yo no me conformo con cantar en el carlos V de santiago, yo me estoy preparando para los grandes teatros europeos. Esa es la diferencia entre yo y cualquier otro cantante.
Ella: vos deberias ir a canando, eso te da mas nivel y te opagan mas en als fiestas privadas.
yo: jajaja. No gracias, estoy bien así. Prefiero la ópera, antes que ser alumno de Iliana Calabró.
Por favor!!!! las cosas que uno tiene que escuchar.!!!! Asi que ahora hay que ir a cantando por un sueño para que te paguen mas… mira vos che! sigamos asi entonces… que uno estudia piano, canto y arte escenico al PEDO.
ODIO A TODAS ESTAS LARVAS MUGROSAS
LAS ODIO