El conspireta
Cada vez que me cruzo con el conspireta siento unas peligrosas y genuinas ganas de matar. Quiero ajusticiarlo por estúpido, por supuesto, pero además quiero pegarle porque su única ambición en la vida, por encima del amor, del dinero y la salud, es demostrar que es más vivo que yo.
El conspireta es una mezcla de pinchaglobos con mentiroso compulsivo. En su carácter confluyen la fascinación infantil por las teorías conspirativas, el pesimismo absurdo, las ganas de figurar y un razonamiento defectuoso lleno de baches y lugares comunes. Todo junto.
Es un mago inverso que ofrece a quien quiera escucharlo, la secreta ingeniería de todas las conspiraciones del mundo. Es decir, que tiene “la posta” de todos los temas. Desde el misterio de las pirámides hasta los truculentos negociados que un conocido arregla en la municipalidad. Desde el maquiavélico relleno de las salchichas de paquete, hasta la verdadera identidad del doble de Fidel Castro. Lo sabe todo. Lo intuye todo. Lo razona todo. Porque siempre, pero siempre, tiene un conocido infiltrado que lo avivó a tiempo.
Por suerte para nosotros, que somos una manga de retrasados mentales que necesitan su investigación, el conspireta siempre tienen un primo que le “batió la justa”. Que le avisó que la leche de tal marca es la misma que otra, que le dijo que los televisores de plasma duran sólo dos años, o que el verdadero negocio de los bingos es lavar dinero de drogas y prostitución.
En sus mitologías privadas, se destacan que todos los supermercados chinos apagan las heladeras, que los políticos son todos corruptos y pedófilos, que si los coreanos vuelven a Corea luego de exiliados deben pagar un millón de dólares, que Kirchner tiene cáncer, que las hamburguesas de los fast food se hacen con lombrices, que los arrolladitos primavera chinos se hacen con carne de rata, que el que no trabaja es porque no quiere, que la ATP cubre el doping de muchos tenistas porque de otra manera pierde dinero con el torneo, que el hombre no llegó a la luna, que la mortadela se hace con carne de caballo,que las pirámides las construyeron los extraterrestres, que el microondas trae cáncer, que a Kennedy lo mató la CIA, que las gitanas usan polleras largas para hacer pis en la calle, que si comés sandía con vino te morís y que si le das un departamento a la gente de la villa, se hacen un asado con el parquet.
Está fascinado con los negocios corruptos, los ingredientes de algunas fórmulas y con los grandes secretos de civilizaciones antiguas y contemporáneas. Desde los persas hasta la comunidad boliviana del Bajo Flores. Todos, para él, esconden grandes misterios populares que se transmiten de primo en primo, de cadena de email en cadena de email, de taxi en taxi, de sobremesa en sobremesa.
Además, es el principal fanático y divulgador de todas las historias urbanas que circulan por ahí, en las que siempre él o alguien que él conoce es un protagonista. Fue su mejor amigo quien despertó sin sus órganos en una bañadera con hielo luego de pasar la noche con una prostituta. Fue su abuelo quien llevó un perro callejero a la veterinaria y se enteró allí de que era una rata enorme. Fue su hermano a quien le robaron todo menos la cámara de fotos y el cepillo de dientes, y encontró la foto de un culo con el cepillo adentro al revelar el rollo.
Pero lejos de cumplir una labor social de concientización estúpida, el conspireta tiene otros objetivos. Ni siquiera le interesa el arte de mentir. No disfruta inventando pavadas como un escultor de lo inverosímil. Su única pasión es destruir. Como un villano popular, un detective espontáneo, un crítico amargado, el conspireta nos avisa que todo lo que acabamos de comprar o conseguir no sirve para nada. Que las botas que pagamos cuatrocientos pesos valen veinte en la fábrica de su hermano, que la grabadora de dvd que tenemos en casa tiene una vida útil de quince minutos, o que la casa que acabamos de comprar con el sudor de nuestra frente, en un año no va a valer nada pues va a quedar debajo de una nueva autopista que van a construir.
Si le hubiéramos avisado… ¡Si él hubiera sabido! ¡Justo él, que tiene un conocido en todos lados! ¡Que trabajo en todos los diarios y agencias de medios de Argentina! ¡Que consigue descuentos en computadoras, fijas para el hipódromo y recetas con cincuenta por ciento de descuento en la farmacia! ¡Él, el conspireta más inteligente, el que está más informado y el que tiene más primos que nadie en el mundo, justo él, nos podría haber avivado!
- Publicado por La peleadora a las 01:04 am
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August 30th, 2009 a las 3:45 am
jajajaja yo conozco uno y lo odio con toda mi alma, no lo puedo ver y eso que tuve que compartir mesas con ese tipo de mierda y tuve que escuchar cada una de sus forras historias grr como lo odio!, ya se que este post es re viejo, pero tenia que comentarlo.
te leo siempre sos una genia!
May 8th, 2009 a las 6:01 pm
¡¡¡MI TÍO OSCAR!!! ¿¿¿Vos también lo padecés??? (porque dos así no creo que haya).
April 7th, 2009 a las 7:03 pm
TAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAL CUAL! No podría estar más deacuerdo, son una manga de megalómanos mal informados, egocéntricos, chantas, holgazanes que rebozan de delirios de superioridad, yo solía tener amigos así, pero para mi suerte terminé el secundario y nunca más tuve que cruzar palabra con alguno de esos caraduras.
October 9th, 2008 a las 10:05 pm
¡Excelente!
July 22nd, 2008 a las 12:18 pm
SI NO TE LAS COMPRA RONALD…
ME LAS VENDES????
A MI SOBRINITO VIERAS COMO LE ENCANTAN LAS LOMBRICES…
PENDEJITO ASQUEROSO!
July 8th, 2008 a las 2:04 pm
Cómo? No se hacen con lombrices? Y ahora que hago con las cunas donde estoy incubando lombrices? Vos decís que Mc Donald’s no me las va a comprar?
July 8th, 2008 a las 2:00 am
Ay, quica sos re viva, qué humillada me siento. En fin, para algunos tanto y para otros (como yo) tan poquito…