Cuando se calla el cantor
Ayer a la noche, un odio que me persigue desde la adolescencia vino a posarse en mi ventana de nuevo. O mejor dicho, en el patio de mi departamento. Es un odio peligroso, porque me transforma inmediatamente en una villana impaciente y cruel capaz de poner la cara de culo más agresiva e indignante del mundo. Y en cualquier lugar. Incluso en un bautismo, el cumpleaños de un amigo, o en mi propio festejo.
Desde que soy muy chica, cada vez que voy a una reunión con amigos, y veo que un pelotudo saca una guitarra, me vuelvo absolutamente loca. Detesto con todas mis fuerzas los fogones, las zapadas, los cantores de asado y todas esas chanchadas de soprano de quincho.
Esa música almibarada de profesor de canto, esas voces afinadas y cargosas, esas vocalizaciones de Susano entusiasmado, esos falsetes de tallercito barrial, esa necesidad de ser artista por un minuto, me dan ganas de prender fuego la casa del anfitrión. Incluso cuando yo organicé el encuentro.
No comprendo por qué los invitados no amasijan al trovador espontáneo como corresponde y le revolean el pan duro que quedó olvidado en la parrilla en señal de protesta. Si alguien hubiese querido escuchar música hubiera ido a un recital o hubiese puesto un disco. Si hicimos un asado es para comer y charlar y no para repasar todo el repertorio de los Chalchaleros mientras se hace el café ¿Cómo puede ser que no lo entiendan?
Y eso no es lo peor. Esta especie de pesado, aparte de agredir a la concurrencia con su voz de niño cantor de lotería navideña, tiene siempre un repertorio fijo que “sacó con la guitarra”, anotado en un cuaderno con espiral, que siempre incluye zambas, temas de Victor Heredia, un tema de Diego Torres sobre esperanza o la buena onda y alguna canción romanticona de Donato y Estéfano o Sin bandera. ¡Y a nadie le gustan esos temas! ¡En treinta años jamás vi a un fanático de Víctor Heredia! ¡Ni siquiera en un foro o en un chat de los años noventa!
Yo sospecho, por ejemplo, que algunos programas como “Escalera a la fama” u “Operación Triunfo” fracasaron en Argentina, porque en vez de buscar ídolos pop con linda cola para la juventud en masa, pusieron gordas cantoras de folklore y nabos guitarreros de cumpleaños, y no entendieron, que alguien con “buena voz” sólo está bien para cantar en la iglesia. Es más: que esas voces engoladas de soprano saturan como medio litro de almíbar espeso. Que tienen que ser dobles de Luis Miguel en un crucero o cantar jingles de mayonesa en la radio, pero jamás de los jamases joder un asado en vivo y en directo.
Es tal la furia que me provocan estos inadaptados cuando violan mi libertad auditiva, que en el medio de una reunión, aunque rodeada de gente querida, apenas los veo pelar el charango, pongo una cara de culo indescriptible. Y los miro fijo. No puedo controlarlo. Me tapo los oídos como si alguien hubiese prendido un taladro y digo “Bueno, bueno, la última” como si me estuviesen pegando con un palo en el lomo.
Es por eso que ayer a la noche, después de dos meses de contenerme y tratar de poner la otra mejilla para evitar problemas con los vecinos, tuve por fin mi primera pelea.
A eso de las doce, mientras escribía en la notebook sentada en el sillón al lado del ventanal que da al patio, empecé a escuchar una voz cargosa de niño cantor de Viena eyectar la primera tanda de unas canciones aluismigueladas de autor incierto. Inmediatamente se me pararon las cejas y empecé a molestar a mi marido: ¿Vos escuchás? ¿No escuchás? ¡Sacate los auriculares! ¡Esto va a durar toda la noche, seguro se sabe doscientos temas!
Pero repito, no me molestaba la elección de los temas. Lo que realmente me jodía era su voz. Hubiese preferido que cante Montaner con voz de rockero rancio en vez de que entone como una flauta caldosa de treintañero romanticoide.
Empecé a caminar por el living como una fiera enjaulada, tratando de pensar en cosas lindas para calmarme. Pero lo único que me hacía bien era imaginarme que le destrozaba el instrumento con un bate de béisbol. Y no funcionó, claro. Me reí, pero seguí tan caliente como al principio. Así que me rendí sin tratar de serenarme. En el segundo estribillo yo estaba reputeándolo a los gritos: ¡Callate, pelotudo!
Pero no pasó nada. El cantor seguía largando temas como una rockola descompuesta. Así que salí al patio como una locomotora desencarrilada y me empecé a pelear.

Carolina:
Oíme imbécil, si quisiera escuchar esas canciones de
mierda me compraba el cd de Operación Triunfo.
Cantá para adentro porque te mato.
Entonces prendieron. Una tribuna pequeña de amigos me empezó a abuchear públicamente. Nada peor podía pasarme. Yo esperaba que se enojen, no que se maten de risa desde arriba del edificio.
Carolina:
¡Y ustedes encima lo alientan. Sádicos de mierda.
Así fue como el cabo Fabián Schultz sacó un cd!
Y en eso escuché la voz caldosa del cantautor de balcón, que detrás de sus chascarrillos de nabo con humor standard de televisión berreta, empezaba a manifestar el dolor porque la audiencia le tiraba tomates simbólicos desde el patio.
Cantor:
¡A mis amigos les gusta, así que cállate vos!
Carolina:
A tus amigos les gusta hacer trencito con temas de Axel, idiota.
Si tuvieses algo de talento, estarías cantando en otro lado.
Cantás un tema más y llamo a la policía.
Cantor:
¡Llamala, estúpida!
Carolina:
Estúpida sí. Pero un bufón que toca el charango para cuatro
borrachos en un balcón lleno de chorizos fríos, no.
Amiga del cantor:
Callate, envidiosa. Ojalá vos tuvieras esa voz.
Cerrá la ventana si te molesta.
Carolina:
Ya la cerré, pero no tengo vidrios anti-doble-de-luis-miguel.
Cantor:
¡Amarga!
Carolina:
¡Bufón de mierda!
Entonces hicieron algo increíble, que me hizo saltar de impotencia. Se pusieron a cantar todos juntos. Lo único que odio más que un cantor de asado es un grupo de idiotas emocionados, riendo y disfrutando de cantar una porquería a destiempo.
Pero cuando creí que iba a enloquecer, alguien me rescató.
Vecino 1:
¡Callate forro!
Carolina:
¡Nos estás derritiendo los tímpanos con tu repertorio!
¡Hacé el favor de seguir en la venta de celulares!
Cantor:
Mirá//
Vecina 2 (Temblando de indignación):
¡Shhhhhhhhhhhh! ¡Terminala porque llamo a la
policía! ¡A nosotros tampoco nos gusta!
Carolina:
¿Ves? ¡Te avisé que dejes de humillarte pero no quisiste escuchar!
¡Ahora es muy tarde y sos el hazmerreír de toda la cuadra!
¡Te dije! ¡Seguí cantando la lotería en la radio!
Y no se escuchó nada más, pero al rato cayó un baldazo de agua por la ventana. Es una pena que yo estuviera adentro, tomando té. Si me hubieran mojado, ahora tendría otro post. Pero como estaba en el sillón, ahora tengo que desempolvar viejas peleas o salir a buscar a la calle.
- Publicado por La peleadora a las 01:32 am
- Permalink de esta entrada
- Guardado en: Mea culpa, Mis principios, Odiar es divino
- Comentarios RSS de esta entrada
- TrackBack URI

August 11th, 2009 a las 12:44 am
Carolina, hace varios meses que te leo. Empecé con Ciega a Citas, y cuando se develó tu identidad seguí con Bestiaria. Ahora me enganché con este blog. Los tres me parecen brillantes. La frase “chascarrillos de nabo con humor standard de televisión berreta” es una de las mejores que he leído.
Two thumbs up por tu trabajo.
April 22nd, 2009 a las 11:34 pm
sos re calentonnaa.. siempre te peleas?o aveces te lo guardas?
April 5th, 2009 a las 7:10 pm
por eso quiero tanto a mi novio: porque jamás sacaría la guitarra para tocar esos temas de cuarta (al menos disfruto cuando lo escucho tocar oasis, radiohead, etc)
March 8th, 2009 a las 4:59 am
jaja muy bueno!!! los vecinos se pusieron de tu lado, yo tambien odio a los boludos asi, vayan a exhibirse a otra parte!
January 26th, 2009 a las 5:41 pm
sos grossa woman, lástima que me recordaste al imbécil de mi vecinotecladista- qué odio!!! Sí, existe algo más detestable que un imitador de heredia, torres o de los chalchaleros: fito paez.
December 15th, 2008 a las 6:12 pm
gracias por el plano!
September 21st, 2008 a las 7:53 am
estamos buscando voluntarios para proyectos en africa, estudiamos y trabajamos en inglaterra para pagar la beca e irnos a africa.
el curso es de 18 meses, 4 para juntar la beca, 6 de capacitacion intensiva, 6 de trabajo en africa y dos de trabajo informativo en europa o africa.
para mas informacion comunicarse con sanguinettimaria_agustina@hotmail.com
September 7th, 2008 a las 2:23 pm
jjajajajaja pero que viva que sos
porque no te compras un consoladorsito del tamaño de tu gracia
y dejas que cada uno la pase bien a su manera?
idiota
ensima
seguramente seas gorda y fea
seguro
August 14th, 2008 a las 1:00 pm
Este me gustó: Comenzó con tu típica histeria insoportable, pero remontaste bien.
Lo que realmente me hizo lagrimear es la cruel verdad escupida a mis pupilas, y sin xilocaína: Victor Heredia no tiene un puto fan.
Alta verdad, una máxima, un axioma incorruptible.
En el medio de la lectura salí a hacer un pichí al baño de mi oficina, para lo cual, es imperioso hacer un anexo por el hall central, para mirarle las tetitas a la recepcionista, y esos detalles. Hay una cartelera, ahí.
Me reía solo a carcajada limpia como un boludo atómico (evidentemente soy eso) al ver: Viernes 15, Silvestre en show en parrilla "Lo de Tati". Entrada gratuita, solo se paga la consumición.
Podría haber dicho "Heredia´s show" , que fue la imagen certera que me estimuló el nucleo del buccinador y 23 músculos más, sin sumar la doblada de risa del tronco, hacia abajo.
Muy bueno el posteo. Aunque..sabés como disfruto yo, eso? Desde las sombras…llamo al 911 y que se coman una cagada a pedos. Y cuando el aptrullero se va, gritar, en la quietud nocturna, inmerso en la inmensidad del cosmos: "Te cagaste todo, Pablito Ruiz!! Media copla más y te ensarto, bufarra!"
Es que "Bufarra" es un insultazo, duele mucho, pero mucho.
Que buen posteo…te estoy descubriendo, y me gusta. Ataco, sí: pero me gusta. me caga de gusto.
Salgo de acá, y me voy a comprar tu libro.
Archívese.
July 26th, 2008 a las 9:10 pm
Hola gente… SE VE QUE TODOS ESTAN ACA HACE TIEMPO Y SOY LA UNICA PELOUTA QUE SOLO PUEDE REPETIR INCANSABLEMENTE
QUE ESTA TAL CAROLINA AGUIRRE ME HACE LLORAR!!
soy un ser peleador, camorrero y odioso por naturaleza, pero esta mujer
pfffffffffffffffffffffffffffffff
me gana , PERO COMODAMENTE!!!
Debere enviar aqui a todos mis amigos y familiares, para que VEAN
que hay seres mas raros, enfermitos y malhumorados que yo
NUEVAMENTE
GRACIAS POR DARME UNA TARDE DE INTERMINABLES CARCAJADAS!