Hay un tipo de taxista patético pero inofensivo llamado “el banano”, cuya única obsesión es demostrarle al pasajero que él está manejando un taxi por placer o casualidad, pero que en realidad podría hacer cosas mucho más importantes que yirar adentro de esa cafetera por el microcentro. A diferencia de “El galán” (de quien hablaré [...]