La Peleadora | Nos mudamos a www.lapeleadora.com / feed / comentarios feed


10 cosas que odio de los bares

1. Las mujeres que no golpean la puerta del baño y tratan de entrar directamente.
Cada vez que estoy adentro, alguna puerca fuera de control empuja desquiciada para meterse en el baño, y cuando se da cuenta que está cerrado, pide perdón. No entiendo cómo pueden ser tan cochinas y repugnantes para no tocar primero y esperar que no haya una voz que avise que está ocupado antes de pasar. No tanto por los demás, sino por ellas. ¿Quién quiere entrar a un baño ocupado y ver a una vieja haciendo fuerza? ¿En su casa hacen lo mismo? ¿Se meten adentro del baño con el hermano, la abuela, el pintor que justo fue e hacer pis? El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires debería clausurarlas. No al baño. A ellas.

2. Los mozos que te preguntan si querés edulcorante o azúcar y te dejan tres sobrecitos en la mesa.
Estoy harta de tener que darle explicaciones al mozo de cuánto edulcorante le pongo al café. Lo peor, es que es culpa de mi abuela. Fueron las viejas, en ese frenesí por lo gratis que desarrollan los jubilados y que nada tiene que ver con la clase social, que se empezaron a meter los sobres en la cartera.

3. Los mozos que fingen que no se olvidaron de tu pedido, sino “que está saliendo”.
Sí, veinticinco minutos para un té y hora y media para un cortado. Está complicado el tema del filtro ¿No?

4. Esa nueva moda norteamericana de compartir mesa.
Hace un par de semanas estaba sentada en Starbucks esperando a una amiga y dos viejas se enojaron porque no las dejé sentarse en mi mesa. “Es grande y se puede compartir” me dijeron, indignadas. “La mesa se puede compartir, pero la conversación no” les contesté, asquerosa como siempre. A ver si nos organizamos: no tengo ningún inconveniente en sentarme con un desconocido si ambos estamos trabajando en silencio. ¡Pero no es lo mismo con dos grupos de amigas que van a cotorrear y a escuchar lo que cuento! ¿Se supone que yo me junte con una amiga a hablar en código como cuando teníamos quince años y decíamos delante de mis padres que nos íbamos a emborrachar?

5. Las coca colas de 330cc.
Yo no sé a qué camello, a qué asqueroso, a qué seco de alma le alcanza tomar 300cc de líquido con una comida, pero estoy harta de pagar siete pesos por ese tubo de vidrio sin nada adentro. Es una estafa tan descarada que me cuesta creer que alguien la venda sin ir preso. Necesito ocho para saciar mi sed.

6. Los mozos que no saben qué tiene cada plato.
Mientras que un médico se aprende 206 huesos, 650 articulaciones, 1500 enfermedades, treinta y dos dientes, dos docenas de órganos, nueve mil síntomas comunes, el mozo todavía no puede contestar si la salsa florentina lleva crema. Además, a muchos les da pereza ir a averiguar, así que inventan los ingredientes y cuando te llega el plato, tiene justo eso que nos le pediste que no tenga. Estoy harta de mostrarles que la milanesa sí está frita o que la salsa tiene crema. Mi único consuelo es que los voy a ver con la cara paralizada por el colesterol en cinco años. Si tengo suerte, me los cruzo babeados en una silla de ruedas y puedo acercarme a susurrarles que yo tenía razón, que el arroz tenía gusto a manteca.

7. Los clientes que retrasan a todo el mundo pidiendo que le cobren a cada uno
En todos lados, pero sobre todo en el microcentro, nunca falta un grupo de avaros pidiendo que les cobren individualmente. Encima, en general pagan quince pesos con tickets, tarjetas de débito y cheques de viajero American Express o un billete de cien pesos para tener cambio. ¡Dios mío! ¡Amarretes! ¡No va a pasar nada si uno paga y el amigo le debe quince pesos! ¡No sean enfermos!

8. Que los empleados no sepan si tienen wifi
Estoy hecha un manojo de nervios de explicarle a los mozos que me tienen que dar una clave para usar el wifi, y mostrarles el candadito en la notebook. La mitad de las veces me dicen cualquier cosa: que lo manejan “de arriba”, que todos se conectan así nomás o que la clave es el nombre del bar. Hace poco, pregunté cuatro veces y las cuatro veces me dijeron que la clave era 2a2b2c2d. Cuando me cansé de probar, fui hasta la caja y me explicaron la verdad. Era aabbccdd. O sea, dos de cada letra. Pero los cajeros tampoco se salvan. A la mayoría le cuesta entender que no hay señal y que tienen que resetear el modem. Cuando uno dice “resetear” ellos escuchan “derribar torres gemelas” o “cirugía a corazón abierto” y me dicen que hay que esperar que venga el dueño.

9. Que se roben los clasificados del diario o recorten una página de las revistas
A ver si nos entendemos: los diarios no son una fuente de masas finas para que garroneros y otros buitres se sirvan. Yo no tengo por qué leer un diario desmembrado o lleno de dibujitos de un mocoso incontinente. Compren sus propias publicaciones, roñosos. Un diario cuesta tres pesos.

10. Los mozos que no se juegan
A mí me encanta preguntarle al mozo qué me recomienda del menú. Me fascina cuando se despacha con sus preferencias incluyendo porciones, acompañamientos y cantidad de bebidas. En general nunca falla. Si no titubean y saben de qué están hablando, esa cena va a ser buena. No puedo entender a los estúpidos que dicen que depende del gusto de cada uno, que todo es rico o que no saben. Es obvio que depende de cada uno, pero te estoy preguntando a vos, mamerto. Respondé. Decime algo. Arriesgate.

690 respuestas para “10 cosas que odio de los bares”

Pages: [69] 68 67 66 65 64 63 62 61 60 59 … 1 » Show All

  1. 690
    Mary dice:

    Odio las pizzerias calurosas y llenas de gente, con dueños inhumanos que no quieren gastar en aire y encima les ponen chaleco o saco a los pobres mozos que no paran de correr y mientras el tipo te explica como viene el pollo deshuesado vos perdes el apetito viendo las gotas de transpiracion que recorren su cara.

  2. 689
    Fraulein Nemesis dice:

    Hola caro: yo se que te escribo este comebtario casi un año después de que lo escribieras. En fin. Yo fui camarera, y me encantaba (no sé si por odio a la dueña o qué) decirles a los comensales lo que NO TENIAN que COMER, o lo CARO del porrónde Quilmes. A pesar de ello, muchas veces la gente seguía elijiendo lo que les decia que no elijan, y por supuesto a la hora de llevar la cuenta me decían: tenías razón, no era tan bueno/ me quedé con hambre/ pensé que era más chico/ la masa no era la que yo creía/ las papas eran muchas, etc.
    A la gente no hay bondi que les venga bien, y al final, creo que prefieren que les diga: Yyyyy, nooo séeeee, tooodo es ricoooooo.

  3. 688
    Juanjo dice:

    mucho mal humor para una persona, por que no tentas ir a los bares con un loco que te ayude a sentar, te diga unas palabras carinhosas, te de la mano, etc, digo, no sera falta de un hombre?

  4. 687
    Juan Manuel dice:

    Vivís indispuesta? En realidad pregunto algo que no tiene sentido, se nota a leguas que vivís contradiciendote, encima en el punto 9 demostrás que querés escribir para el NY TIMES y vas a estar feliz si algún día llegás a la contratapa de "Crochét y costura".

  5. 686
    SANTIAGOOOO dice:

    Si queres un tema, te puedo recomendar uno muy bueno, el viajar todos los dias en el puto subte en hora pico, los cajeros que te piden mas cambio cuando les estas pagando con $5 y ademas, te olbigan a comprar lo que te quieren vender- NO SEÑORA, LLEVA 1 O 5 BOLETOS, SI NO PAGUE CON BILLETES MAS CHICOS- , las viejas  que se hacen las finas y te cagan a palos para sentarse, el anormal que va con el MP3, walkman o I-pod a todo lo que da, y tenes que meterle un megafono en el oido y para que te escuche cuando le preguntas – bajas?-
    Las demoras, que pasan de ser 10 minutos a 40, y uno se quiere pegar un tiro pensando en la hora en la que va a llegar al trabajo.
    Cuando la linea es interrumpida en el medio del trayecto, y uno debe bajarse, (con toda la bronca) e ir a esperar media  hora el maldito colectivo, que una vez que viene, no viene uno solo, sino que vienen 3 o 4 coches…

  6. 685
    fukerito dice:

    Totalmente de acuerdo con el punto 5, amo ir a pueblitos, o incluso algunos lugares de provincia, que te venden la amada gaseosa de 1.5Lts.

  7. 684
    Celeste dice:

    Me pasa cuando voy al gimnasio y me estoy cambiando la ropa de trabajo por la calza y la remera(somos todas mujeres  en pilates), golpean! Digo: Está Ocupado!!, vuelven a golpear, Repito más fuerte:  Está ocupaaadoooo!!!! Y me abren la puerta. Quiero matar a la estúpida que lo hizo!!!!!!!!!!!
    NO A LAS SORDAS!!!!

  8. 683
    ClaudiaNqn dice:

    Que chistoso…no se de donde son ustedes, pero yo soy de Nqn y no saben lo que es salir a tomar algo…ustedes hablan de puertas en los baños, aca hay cortinas, si, cortinas como de ducha… Hay lugares tilingos, como en todos lados, pero por Dios que un sabado a la noche es im-po-si-ble que te sirvan una cerveza fría…Starbucks?,ja,ja,ja…no saben lo que es Nqn…

  9. 682
    anibal mediano dice:

    Si no te gustan los alfajores Mar de Oro blancos no querés a tu mamá. Bruja. Ya me parecía, vos no tuviste infancia. Y si la tuviste fue hace tanto que la tierra todavía estaba caliente, y así te quedaste. A. M.

  10. 681
    LEO dice:

    yo tengo una solucion para tus tan complicados problemas en los bares.
    NO VAYAS MAS Y PUNTO.

Pages: [69] 68 67 66 65 64 63 62 61 60 59 … 1 » Show All

Leave a Reply