Show K. La Presidenta vio en la Casa Rosada el primer gol televisado por Canal 7. Bauer, Mariotto y Salas, con ella.
Lo que debió ser sólo un anuncio gubernamental sobre el nuevo esquema de televisación de un deporte terminó transformado en un tema de debate público sobre una cuestión hipersensible: los desaparecidos de la última dictadura. Esa alquimia fue producto de la verba de Cristina Kirchner, quien en su discurso del jueves, en la AFA, comparó el viejo contrato de los derechos de tevé del fútbol a cargo del Grupo Clarín con los crímenes del último régimen dictatorial: “No es posible que solamente el que pueda pagar pueda mirar un partido de fútbol, y que además te secuestren los goles hasta el domingo aunque pagues igual, como te secuestran la palabra o te secuestran las imágenes, como antes secuestraron y desaparecieron a 30 mil argentinos”, dijo la mandataria, y desató la polémica entre la dirigencia política y de los derechos humanos.
Ayer, uno de los emblemas de la defensa de los derechos humanos, el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, fue durísimo: “La Presidenta ha relacionado el llamado ‘secuestro de goles’ con el secuestro y desaparición de personas, como si fueran iguales. Llegar a devaluar los conceptos y palabras es peligroso, y eso en boca de la presidenta de la Nación es grave”, se quejó en una carta pública, en la que también criticó a la mandataria por hacer “paliativos” con el fútbol en lugar de ocuparse en serio del aumento de la pobreza. El diputado Ricardo Alfonsín usó la misma línea argumental: “La Presidenta banaliza los derechos humanos. Con fines minúsculos y subalternos bastardean las mejores banderas”.
Estela Carlotto, presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, funcionó como contracara de esas posiciones. Defendió los dichos presidenciales diciendo que habían sido producto “del sentimiento”: “Creo que fue una frase dicha desde el sentimiento. Y teniendo en cuenta que la defensa de los derechos humanos es prioritaria para este Gobierno, tal vez hizo la comparación porque tuvo la sensación de que la gente que estaba impidiendo que los pobres tuvieran la posibilidad de ver fútbol gratis es la misma que secuestró durante la dictadura. Es el mismo pensamiento”. El legislador porteño Juan Cabandié, hijo de desaparecidos, intentó minimizar la polémica diciendo que creía que se le estaba dando “demasiada entidad a un comentario que fue hecho en forma de metáfora para vincular lo que fueron los secuestros con una realidad que podría denominarse ‘palabra prohibida’. Cuando hay concentración de la información la palabra está prohibida”. Aun así, defendió la comparación del “secuestro” de goles con el secuestro de personas: “Para explicar la concentración mediática se pueden utilizar mucha metáforas. No me parece impertinente utilizar referencias históricas para graficar esa realidad”.
El arco de la dirigencia de los derechos humanos quedó dividido. Al contrario de Carlotto (Hebe de Bonafini no quiso opinar sobre el tema), la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD) se expersó a través de su referente, Adriana Calvo: “Para los que estuvimos desaparecidos el fútbol es sinónimo de dictadura: desde la ESMA se escuchaban los gritos de festejos durante el Mundial 78. La Presidenta nos agrede al comparar la televisación de los goles con el secuestro real que sufrimos nosotros”.
Graciela Fernández Meijide, ex integrante de la Conadep, autora del libro La historia íntima de los derechos humanos, en el que cuenta por primera vez cómo fue el secuestro de su hijo Pablo, también fue crítica de Cristina. Aprovechó la ocasión para insistir una vez en que los desaparecidos fueron en realidad menos de 8 mil y no 30 mil como dicen las organizaciones de DD.HH., una cifra que también repitió la Presidenta en la AFA.
Adolfo Pérez Esquivel: “¿De qué habla la Presidenta?”
El premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, dio a conocer una impactante carta para expresar su repudio a Cristina Fernández de Kirchner por “igualar el secuestro de goles con el de las personas”. Los siguientes son sus principales párrafos:
* “Cuando se vacían las palabras de contenido, vienen los problemas de conceptos y se ponen en evidencia cuáles son los principios y valores”.
* “La Presidenta ha relacionado el llamado ‘secuestro de goles’ con el secuestro y desaparición de personas, como si fueran iguales. Llegar a devaluar los conceptos y palabras es peligroso, y eso en boca de la presidenta de la Nación es grave”.
* “El secuestro y la desaparición de personas fueron parte de la política impuesta con la doctrina de seguridad nacional a nivel continental por EE. UU. y las fuerzas armadas, causando miles de desaparecidos, torturados y asesinados que hasta el día de hoy nos duelen, y sufrimos las consecuencias. Pretender relacionarlo con los goles es una ofensa a los desaparecidos y al pueblo argentino”.
* “Son preocupantes esos conceptos de la Presidenta, al igual que destinar 600 millones de pesos a la AFA cuando en el país aumenta la pobreza, se mueren niños de hambre y enfermedades evitables y los hospitales públicos están colapsados”.
* “Hay que preguntarles a los funcionarios públicos y en particular a nuestra Presidenta cuáles son las prioridades de nuestro pueblo. El fútbol es el deporte más popular, pero también es el gran negocio que mueve cifras millonarias. De eso sabe mucho Grondona”.
* “Querida Presidenta: No metas más la pata, pensá lo que vas a decir y no te dejes llevar por lo mediático. Ha aumentado la pobreza y la situación se ha agravado. Eso no se resuelve con paliativos y clientelismo político, sino con políticas sociales claras y concretas, y no con medidas tales como entregar 600 millones de pesos a la AFA”.