Jelou. El clásico saludo en inglés del personaje. Jamás un “hello”, siempre a lo bruto.
El 13 de mayo, Boogie el Aceitoso dejará su huella en el Festival de Cannes, donde se acaba de confirmar su asistencia. Junto a Boogie irá Pablo Echarri, pero el público sólo verá el nombre del actor argentino que el año pasado ganó un ACE por The Pillowman, porque Boogie el Aceitoso es un film animado donde el galán puso su voz para el legendario personaje creado por el recordado Roberto Negro Fontanarrosa.
Además de Francia, la voz del personaje se escuchará también al Animafest de Croacia, los festivales españoles de San Sebastián y Animadrid, y Ottawa Animamundi de Canadá en los próximos meses, antes de llegar a los cines locales, también este año.
¿Y Marcia? La voz de una novia de Boggie estuvo a cargo nada más y nada menos que de Nancy Dupláa, esposa de Echarri en la vida real.
Sostenida económicamente por Illusion Studios y la revista mexicana Proceso (que ya se había involucrado con el film El violín, de Francisco Vargas), la película de Boogie fue producida por José Luis Massa –director de las animaciones Patoruzito y Patoruzito, la gran aventura e Isidoro, la película– y dirigida por Gustavo Cova. Según está previsto, se estrenará en simultáneo en el país y en tierra azteca.
El trailer está disponible en el sitio oficial www.boogielapelicula.com y también en YouTube, donde incluso pueden rastrearse versiones anteriores, con voces provisorias criticadas casi unánimente por los fanáticos de la historieta. Por lo que se puede ver online, la película sigue en la línea de violencia y humor negro que proponía la historieta del rosarino. La apuesta será arrastrar a los adolescentes y los adultos a la sala en un mercado donde la animación históricamente sólo funcionó para los más chicos.
Creado en 1972, en la legendaria revista cordobesa Hortensia, la tira Boogie el Aceitoso nació como parodia de la película Harry el Sucio, con Clint Eastwood. Llegó a aparecer en el diario El Tiempo, de Colombia, pero un buen día los editores decidieron levantarlo porque “volvía simpática la imagen del sicario”. También integró las secciones fijas de revistas argentinas como Humor y La Maga, e internacionales como el prestigioso semanario mexicano Proceso, donde se dice que su nombre ingresó en la jerga popular para definir a los políticos: “Ése es un Boogie”, para mencionar a hombres de oscuros procedimientos e intenciones. Su últimas apariciones fueron en el entonces suplemento Rosario/12.
El primer libro que recopiló la tira fue lanzado por Ediciones de la Flor, en 1974, y el último de los doce tomos salió en 1995. Como dato anecdótico, una edición italiana tituló erróneamente “Bogart” en lugar de Boogie. En tanto en Brasil se llamó Boogie o Seboso.
En Rosario, mientras se espera el estreno, ya se ha declarado a la película “de interés municipal” y están previstos una cantidad de eventos hasta el día del lanzamiento local.
Faltan conocerse también los detalles de los temas musicales especialmente compuestos para la película, las promociones y las actividades específicas dentro del mercado del cómic. Ante semejante perspectiva de saturación publicitaria, el inefable antihéroe diría: "Shit!".