Tocó con todos. Desde Lee “Scratch” Perry hasta Sade y el grupo Massive Attack.
“Buenos Aires es diferente: es Europa en América del Sur”, dice el guyano-inglés Mad Professor por teléfono desde pleno Aeroparque, apenas aterrizado tras un fin de semana de presentaciones en Córdoba y en el festival de reggae Carlos Paz & Love.
En realidad llamado Neil Fraser, no es la primera visita del este profesor de 53 años, maestro del dub, ese género hermano del reggae que surgió como su contracara allá por los años 70, como “la primera forma de música electrónica”, según explica. “Es la versión divertida del ritmo”, resume.
Desde que a los 13 años se radicó con su familia en Londres, empezó a combinar sonidos en su propia casa, con samplers y maquinitas que conseguía. Ese estudio literalmente casero se convirtió en el sello Ariwa, que sigue en actividad y que “es uno de los más activos de Londres”, dice orgulloso. “Hemos editado más de 240 títulos, como Yellowman, Pato Banton, Sly and Robbie, Horace Andy y el propio Lee ‘Scratch’ Perry”.
Hoy, en una luminosa irrupción en la poco activa escena musical veraniega, se presentará en un pequeño lugar de San Telmo, El Nacional, acompañado desde las 20 horas por otro insoslayable exponente del género, Macka B, y un quinteto conformado por tres argentinos, un mexicano y un chileno: Nairobi. “La primera vez que vine toqué en Niceto, un lugar mucho más grande. Esta vez no se pudo, y como tenemos un buen puñado de fans en Argentina, pensamos en tocar dos noches con un público más íntimo y personal en vez de hacer un solo show más grande. Necesariamente será un show distinto, y a mucha gente le gusta porque uno se siente más cerca y se puede tocar”.
Así, el hombre que ha trabajado con gente de la talla de Massive Attack, Lee “Scratch” Perry, Depeche Mode, Beastie Boys o Jamiroquai producirá el disco debut de Nairobi, que verá la luz en marzo, Wu Wei. “Evolution, men”, así explica el profesor loco el nacimiento de la relación con el quinteto. “La gente evoluciona y se junta. Trabajo con ellos cada tanto y hacemos zapadas. Cuando vine por última vez, en abril de 2008, nos conocimos. ¡No recuerdo bien cómo –se ríe–, pero ya tenemos este proyecto!”