Una de las grandes figuras del rock británico de los últimos lustros, tan talentoso como polémico, reapareció en escena con un flamante single estrenado el viernes 2 de enero por la cadena BBC. Se trata de Morrissey y su tema “I’m Throwing My Arms Around Paris”, que viene con una novedad anunciada ya desde el título mismo (“Extiendo mis brazos alrededor de París”): supone una suerte de nueva adoración por la ciudad de París, un viraje en las preferencias del músico, si se tiene en cuenta que Roma fue casi una obsesión en su anterior disco de estudio, Ringleader of the Tormentors (2006), al punto de haber ido a grabar el álbum a Italia con la producción del famoso Tony Visconti (ex David Bowie), y de haber citado a Pasolini o a Luchino Visconti en la letra del primer single de aquel trabajo, “You Have Killed Me”.
“I’m Throwing My Arms Around Paris” es el corte de difusión de su último disco, Years of Refusal, que todavía no vio la luz, pero la verá, según la fecha prevista de lanzamiento, el 9 de febrero. Como ocurre en estas épocas digitales de legalidad incierta, la canción ya está disponible para ser oída por la red de redes, con apenas un mínimo de ingenio y destreza.
Morrissey, eterno trovador de letras sobre el desamor en general y sus fracasos amorosos en particular, ha cantado desde épocas de la banda que lo vio nacer (The Smiths) siempre sobre temas que le suponen traumas (hasta el punto de declararse asexual), haciendo referencia muchas veces al refugio en las ciudades. En este sentido, sorprenden las más recientes declaraciones del músico, quien apenas dio a conocer el tema se vio obligado a aclarar –¡como si hiciera falta!– que la canción habla de la ciudad de París y no de la famosa millonaria Paris Hilton. Ya lo dice la letra: “Extiendo mis brazos alrededor de París porque sólo el acero y la piedra aceptan mi amor / porque nadie quiere mi amor”.
Hijo de irlandeses emigrados a Inglaterra, el peregrinaje de Morrissey no es un asunto nuevo y vive una permanente relación de amor-odio con Inglaterra. Sus letras no suelen dejar político con cabeza: desde Oliver Cromwell a Tony Blair, pasando por Margaret Thatcher (para la que escribió la canción “Margaret en la guillotina”, que llevó a la policía a investigarlo en 1988). Así como el Reino Unido nunca ha desaparecido de sus letras, tampoco el resto del mundo, ya que también vivió en Los Ángeles, desde donde dio a conocer canciones como “America Is Not the World” o “Glamorous Glue”, por la que fue acusado de antinorteamericano. Otro de sus temas con referencias geográficas fue “Asian Rut”, del disco Kill Uncle, una canción polémica sobre la muerte de un asiático a manos de tres ingleses, versos por los cuales lo acusaron de tener tintes nacionalistas y racistas, algo que negó siempre.
Quizá su próximo destino sea España, ya que dos de sus nuevas composiciones (“When I Last Spoke to Carol” y “Black Cloud”) usan guitarras españolas. Aunque, por otro lado, es un vegetariano declarado y defensor de los animales que ha criticado las corridas de toros. Pero, ya se ve, con Morrissey nunca se sabe.