Decimoséptima edición. Las fotos son de Annie Leibovitz y el lanzamiento se convirtió, como cada año, en un acontecimiento internacional. En 2007 fue presentado en el Palacio de Versalles.
La modelo Elettra Rossellini es la hija del ícono de belleza –ya madura– Isabella Rossellini. Pero ella todavía es joven y no sólo puede mostrar un rostro con arrugas atractivas como su madre, que es –todavía– la cara de una marca de cremas. Elettra paralizó como un rayo a los italianos al posar desnuda en medio de un plato de espaguetis y con un pocillo de café entre sus dedos para el famoso calendario Lavazza. Elettra posó desnuda con un cuerpo exuberante –como las pastas italianas– y ni siquiera preparado para el photoshop (se le nota que parte de las lolas y las caderas no están bronceadas como el resto de su cuerpo), en una imagen alejada de las modelos andróginas o ultraflacas que pueblan las pasarelas de la moda y que apuesta más a la provocación que a la perfección.
Las fotos, con el paisaje de La Toscana de fondo, fueron publicadas en la decimoséptima edición del calendario Lavazza (una marca de café) y fueron realizadas por Annie Leibovitz. En otra de las imágenes más impactantes se ve a una mujer con un vestido totalmente mojado –que le transparenta los pezones– mientras ella surge de la Fuente de Trevi. Pero no todas las fotografías son de desnudos. Hay una pareja vestida de gala besándose en Venecia con un café en sus espaldas, por ejemplo.
El lanzamiento del calendario Lavazza siempre es un evento internacional. En su edición del año pasado el calendario fue presentado en el Palacio de Versalles y retrataba a mujeres que se sentían reinas y estaban adornadas con joyas, vestidos y terciopelos en un intento de resaltar una femineidad ultraglamorosa.
Francesca Lavazza, dueña de la marca, explicó el sentido de los clásicos y provocadores calendarios: “En la comunión de nuestro expreso y la fotografía surgen las mismas modalidades de fruición: la inmediatez, la fuerza y el impulso energizante. Son los dos principales testimonios de acontecimientos que marcan la jornada o el tiempo que pasa. En el fondo, se podría calcular el paso del tiempo contando el número de cafés consumidos o bien mirando una fotografía tomada por la mañana y otra por la noche”.