Yirando. El paso glamoroso de Carrie, protagonista de Sex and the City, puede aplicarse a la tesis sobre el orgasmo femenino.
Una investigación realizada por la University of West Scotland (Universidad del Oeste de Escocia), y publicada hace unos días en la prestigiosa revista norteamericana de sexología Journal of Sexual Medicine, sostiene que en la manera de caminar de una mujer puede leerse su capacidad para alcanzar el orgasmo.
El estudio se basó en la comparación que realizaron dos profesores de sexología y dos investigadores de la casa de estudios sobre la forma de caminar de 16 estudiantes universitarias belgas y las respuestas que esa mujeres volcaron, previamente, en un cuestionario sobre sus vidas sexuales.
Lo que se observó con detenimiento fue la longitud de los pasos junto con la rotación vertebral. Los resultados sorprendieron: aquellas que caminaban denotando seguridad y confianza -esto sería algo así como un paso firme, con el cuerpo erguido y la frente alta, lo que se logra teniendo los músculos pélvicos (los que sostienen la vejiga y los intestinos) relajados-, eran las que habían respondido que llegaban al orgasmo con facilidad.
Por el contrario, aquellas cuyos pasos eran forzados y el balanceo de su cuerpo al avanzar evidenciaba cierta torpeza (esto también tiene que ver con la contracción de los músculos pélvicos) afirmaron tener grandes dificultades para llegar al clímax. Esto sucedería porque caminando de determinada forma se desbloquea el flujo energético de las piernas a la pelvis a través de la columna. Básicamente, la dimensión fundamental es la psicológica, porque el relajamiento o no de los músculos es consecuencia directa de la predisposición o no para caminar con determinación. Stuart Brody, principal autor del estudio, explicó: “El bloqueo de los músculos pélvicos podría estar relacionado con alteraciones psicosexuales, lo que podría afectar tanto a la respuesta orgásmica como al andar”.
El periodista Mario Mactas reflexionó sobre las conclusiones científicas, a su manera. “Tiene que existir alguna relación seguro. Al menos eso es lo que yo miro en la calle. Yo creo que las mujeres que caminan un poco erguidas y que mueven con gracia el culo son mujeres muy acabadoras. Me refiero a esas mujeres que al hacer un leve contacto visual dan una sensación de seguridad. Son mujeres que conocen su cuerpo y si lo conocen, entonces sus orgasmos deben ser importantes, puesto que el hombre en el orgasmo fememino es un actor de reparto”.
En la misma línea se explayó Rolando Hanglin: “Caminar es un arte fundamental de la mujer. El 50 por ciento de su belleza radica en la forma en que mueve el traste. Si lo mueve mucho, no da elegante, y si lo mueve poco, da frígida. Por lo tanto tiene que haber una ondulación perfecta, y eso sin dudas habla a las claras de una actividad sexual intensa y desarrollada”.