“Se elige a alguna chica al azar para que suba al escritorio del profesor y se desnude. Ahí tiene que empezar a simular actos sexuales. Después con algún chico tiene que bailar una danza erótica. Ahora se viene la elección de miss PO, o sea, señorita Puta Oficial, la que salga elegida va a tener que hacer cosas inmundas por un año, va a tener que succionar bananas, le van a reventar salchichas contra la cara y humillaciones más terribles”. Así describió una estudiante de medicina de la universidad francesa de Amiens los ritos de iniciación a los que son sometidas por sus compañeros mayores las alumnas de primer año de su facultad.
El testimonio, dado a la radio RTL, desencadenó un escándalo de proporciones mayores que llevó al Ministerio de Educación superior a ordenar una investigación exhaustiva. Este tipo de prácticas suele ser especialmente cruel en las facultades de medicina francesas, y pese a que existe una ley que desde hace diez años las prohíbe, siguen siendo moneda común. No obstante, las revelaciones sobre lo que sucede en la Universidad de Amiens impactaron por su dimensión extremadamente sádica y porque los profesores habrían estado siempre al tanto de tales aberraciones.
“Es necesario que toda la comunidad universitaria tome conciencia de esto, nadie se puede esconder detrás de tradiciones para justificar estos actos”, dijo Valérie Pécresse, ministra de Educación Superior. En varios países latinoamericanos, así como en Estados Unidos, estos rituales de iniciación son comunes.
La escritora estadounidense Susan Sontag, fallecida hace cuatro años, escribió un artículo sobre las torturas en la cárcel iraquí de Abu Ghraib, en el que relacionó la brutalidad de los marines con “los tormentos infligidos a los estudiantes novatos” en su país. Las películas Dazed and Confused” (Aturdidos y confundidos, 1993) y College (2008) tienen como argumento central esta temática.