El equipo olímpico de básquet argentino todavía tiene esperanzas de revalidar el oro de Atenas 2004. Para ello, mañana a las 11.15, repetirá rival en cuartos de final, Grecia, a quien derrotó aquella vez, en su propia tierra, por un ajustado 66 a 61.
Los dirigidos por Sergio Hernández saben que no es fácil, pero la figura, Emanuel Ginóbili, está confiada: "Las chances están todas de nuestro lado y yo diría que somos favoritos, pero bueno, uno sabe como es cuando se define todo en un solo partido, pero creo que tenemos buenas posibilidades en el partido de mañana".
"Manu" reconoció que no vio jugar al rival en Pekín, pero igual lo conoce: "Sé que son un equipo duro, que traban los partidos y es difícil encontrar cosas claras contra ellos. Son ásperos, con buena talla y mucha experiencia, pero tenemos muy buenas chances de pasar, no en vano nosotros fuimos segundos en el grupo y ellos terceros en el suyo".
Cuando Argentina salga a la cancha, ya sabrá quién espera en la semifinal, si Australia o Estados Unidos, aunque nadie sospecha que no sea el "Dream Team" el ganador. Ambos equipos se enfrentan a las 9, pero Ginóbili no quiere pensar en eso: "Primero tenemos que pasar a Grecia. Nosotros queríamos clasificar bien arriba para no cruzarnos en esta instancia ni con Estados Unidos ni con España y lo logramos", sentenció.